jueves 28 de febrero de 2008

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Si no votas NO te calles (y un poco de reggaetón)

El otro día un amigo me preguntó si iba a votar, yo le dije que tenía mis dudas y el me respondió con la clasica coletilla "si-no-votas-no-tienes-derecho-a-protestar", que me parece una frase más propia de mafiosos que de otra cosa. O entras por el aro, o no existes. Entonces, si yo al final no voto, no podría escribir más entradas sobre política por aquí. Sería absurdo ¿no?

Por lo visto, en Puerto Rico ocurre lo mismo, y pongo como ejemplo una cita del más que estimable blog Reggaetonica,:

¿Pero y qué pasa cuando los candidatos son casi igualmente paqueteros, raqueteros, velagüiras? ¿Qué pasa cuando ninguno de los candidatos vale la pena? ¿Qué pasa cuando la única opción es escoger entre candidatos que (para citar mi actualmente favorita canción de Tego) “ni fú ni fá”? ¿Entonces qué les estamos pidiendo a los jóvenes que hagan? ¿Que se conformen con uno de dos o tres candidatos flojos porque hasta ahí llega su derecho de intervenir en los asuntos del país?

Nacarile del oriente. Ni fú ni fá.

Esa frasesita que escogieron como el tema de campaña me parece bastante terrorífica, por cierto: “Vota o quédate calla'o.” ¿Querrán decir que no votar es como quedarse callao? ¿O será que si no votas, entonces no tienes derecho de opinar sobre lo que pasa? ¡Uy! Cual de las dos opciones más engañosa.
La campaña publicitaria a la que se refiere es esta, en la que aparece Daddy Yankee:


En realidad, esta entrada es para hablar de este blog, que he descubierto estos días y es una fuente valiosísima de información sobre las relaciones entre reggaetón y política, reggaetón y machismo, o esta mezcla de soca y reggaetón que ella denomina socatón y que parece ser fue un gran éxito el pasado verano:


Por cierto, que esta canción en particular fue analizada por otro blog que estoy leyendo intensivamente estos días, el de WayneandWax. Atención sobre todo a los comentarios, en los que se establecen conexiones con músicas africanas especialmente interesantes.

Y, claro, el blog es especialmente interesante porque ofrece la perspectiva de una mujer sobre el género. Su autora, Raquel Z. Rivera, está preparando una antología de textos sobre el reggaetón, a publicar en el 2009 y que un servidor espera con ansiedad.

martes 26 de febrero de 2008

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Fear of a Muslim Planet


Me ha llamado mucho la atención esta foto que, de manera bastante cuestionable, se está usando para desprestigiar a Obama. Y lo es porque parece revelar que la comunidad musulmana se ha convertido oficialmente en el nuevo subalterno de la comunidad estadounidense. El término subalterno, ha sido desarrollado por Antonio Gramsci, Gayatri Spivak o Homi Bhaba, entre otros. Siguiendo lo que dice la entrada sobre el término en la wikipedia (en inglés, más completa que la española), me quedo con lo que dice Spivak al distinguir la idea de subalterno de una mera discriminación. Cuando uno pertenece a una comunidad subalterna, no es solo que sea discriminado, sino que se le está negando el acceso al discurso hegemónico de la sociedad, es decir, se está bloqueando su presencia en entornos como el político que darían visibilidad social y naturalizarían la presencia de los musulmanes en EEUU. Enlazando con esta idea, me acabo de encontrar -gracias a Wayne&Wax- con este artículo que dice que el mainstream de la comunidad musulmana en EEUU (si es que existe, que el texto también lo cuestiona) es pro-Obama, pero que no puede airear su apoyo porque más que beneficiar al candidato, le perjudicaría. No solo eso, el equipo de Obama no puede reconocer ese apoyo por los mismos motivos, de ahí que se hayan sentido ofendidos por la publicación de la foto que ilustra esta entrada. La conclusión es que es alarmante que los políticos estadounidenses tengan tan pocos reparos a la hora de bloquear el acceso de la comunidad musulmana a una esfera de reconocimiento público y político de perpetuar su imagen como una cultura "peligrosa". En fin, estaba en sus manos cambiar esta situación, y al menos ahora ha quedado claro que ninguno de los candidatos demócratas tiene ningún interés en cambiar esta situación.

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Warrior Queen & The Heatwave - Things Change


Como ya sabéis, uno de los lanzamientos que más ganas tengo de tener entre manos es el An England Story de Soul Jazz. Será cuestión de días, porque ya lo he pedido en la página del sello. En el myspace del sello inglés me acabo de enterar de que también saldrá una de las canciones en formato 12". En concreto, se trata del tema que Warrior Queen ha hecho con The Heatwave, el immprescindible colectivo que también hizo el mixtape que enlacé por aquí el otro día. La canción se titula "Things Change" y es un pelotazo de dancehall con un piano -envuelto en reverb en los primeros segundos de la canción- en el que es un placer perderse. Del disco ya hablaré largo y tendido cuando lo haya escuchado y digerido, pero también prometo aquí y ahora hablar de Warrior Queen, a quien muchos conoceréis por ser la voz del tema "Check-It", incluído en el, hasta el momento, único LP de Skream. Lo que me recuerda que se acaba de editar de manera normalizada el EP Skreamizm 4, del que también habría que hablar... uf, hay cuerda para rato.

viernes 22 de febrero de 2008

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Massive Attack y el sonido de las calles inglesas en los 80

Hoy vamos a ir de la Incredible String Band a Massive Attack. Comenzamos con los primeros, y en concreto con algo que leí en el artículo de Brian Morton en el número de The Wire de julio del 2007 en el que entrevista a Robin Williamson, y en cuyos primeros párrafos Morton enlazaba el romanticismo y el capitalismo para explicar la conversión de la cultura en una mercancía. Al leer esto, me acordé de las críticas que recibió el Blue Lines de Massive Attack cuando salieron a la luz las canciones que habían utilizado para construir algunos de los temas de su, hasta entonces, unánimemente aclamado debut. Del romanticismo también nos llega la idea del artista genial (y, a ser posible, atormentado), que, efectivamente, tiene una curiosa relación a explorar con el proceso de industrialización de Europa y el surgimiento del capitalismo.

Y todo esto lo digo porque tengo la sensación de que las críticas al supuesto plagio de Massive Attack solamente tienen sentido desde una perspectiva capitalista. Me explico; hay que partir del tiempo pre-copyright del folk en el que las canciones eran propiedad colectiva y en el que, como leí en alguna parte que no consigo recordar, coges de alguien una canción o una letra, le das una vuelta y la dejas para que el siguiente le añada su toque. La música jamaicana funciona así. El ejemplo más claro es el dub, donde los distintos ingenieros cogían una canción –no la “robaban”- y le daban una vuelta de tuerca, con frecuencia cambiándole hasta el significado. Este proceso podía tener diferentes etapas, de modo que un ingeniero podía coger una canción de alguien, hacer su propia versión dub, para que luego viniese otro ingeniero e hiciese sobre la nueva base otra adaptación dub. Eso sí, en ningún momento deberíamos hablar del tema “original” y sus “versiones”, como si estas fuesen de segunda categoría, no es una manera productiva de acercarse al dub. Me temo que este es otro argumento que solo tiene sentido en una estructura capitalista en la que las versiones y los remixes quedan relegadas a las caras b del formato single, un mero sobrante de las canciones “originales”, que es el producto con prestigio cultural y el depositario del reconocimiento artístico.

El dub, como ya sabemos, se coló muy pronto en Inglaterra a través de las comunidades inmigrantes, y ya en los ochenta tenemos colectivos que funcionan al margen de la industria musical, mezclando de manera natural la influencia estadounidense del hip hop con la jamaicana del dub y los logros más interesantes del punk. Entre estos colectivos, claro, estaban los Wild Bunch. Supongo que el problema es que cuando “entras en el sistema” y sacas un disco y firmas a tu nombre canciones basadas en parte en otras ya existentes hay un conflicto en relación con los derechos de autor. Se puede achacar a Massive Attack su morro por reconocer solamente “Be Thankful For What You Got” como una versión, pero lo cierto es que el concepto de versión, tal y como lo entendemos normalmente, no se aplica de manera cómoda aquí. Del mismo modo que un desconocido podía coger una canción en el siglo XIII, darle su propio toque en las letras y pasársela a otro para que hiciese lo mismo, Massive Attack funcionaban así. No se puede hablar estrictamente de robo, porque creo que está claro que 3D y compañía no se limitaron a reproducir el "original".

En cualquier caso, su manera de construir las canciones es un fiel reflejo de sus actividades como DJs, del solapamiento de distintos temas, sobre los que se rapeaba, cambiando el significado de las canciones originales y dando lugar a un todo orgánico construido a partir de elementos de distintos orígenes. En el disco Blue Lines hay que tener en cuenta, además, la luminosa y lujosa producción como un elemento creativo más que justifica que hablar de plagio en los casos de “Daydreaming” o “Safe From Harm” (de las canciones “Mambo”, de Wally Badarou y “Stratus” de Billy Cobham, respectivamente) no sea del todo correcto. A finales de los ochenta, Massive Attack construían sus canciones de un modo no demasiado diferente a cómo lo haría alguien antes del Romanticismo y esa idea del genio que a veces se muestra un poco acartonada, por ejemplo a la hora de valorar los logros anónimos o colectivos. En este sentido, los de Bristol eran por aquel entonces unos estupendos representantes de cómo se hacía música en las calles inglesas en los ochenta, reflejando los cambios sociales que había sufrido Inglaterra durante el gobierno Thatcher. Es por este motivo por el cual Blue Lines me sigue pareciendo una obra maestra. Luego serían carne de revista de tendencias -y los videoclips de sus discos posteriores son buena muestra de ello- y se pasarían al lado oscuro, poniéndole música a la tensión pre-milenio. Esto último no me parece algo necesariamente peor, simplemente diferente, ¿hasta qué punto tiene sentido que 3D conserve el nombre del grupo cuando lo que hace ya tiene muy poquito que ver con su primer disco?


Aprovecho para decir que no sé qué me gusta más, el “Be Thankful For What You’ve Got” de William de Vaughan, esta versión extendida, la de Massive Attack o la versión diferente que aparece en el videoclip.

jueves 21 de febrero de 2008

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Broadcast, The Noise Made By People

A Broadcast les tocó salir desde una posición muy poco ventajosa. Su fichaje por Warp dejó perplejos a muchos y, de hecho, fue el inicio de lo que ahora sabemos que fue un cambio de dirección en el sello de Sheffield. En esa situación, resultaban excesivamente pop para los aficionados a la electrónica marca de la casa, por no hablar del uso de instrumentos tradicionales. Pero, paradójicamente, su acercamiento al avant-garde sonoro alienó a los fans del pop retro sin comoplicaciones. Para añadir más leña a tan triste fuego, las críticas los situaban como un cruce entre Portishead y Stereloab. La asociación con la banda de Bristol era especialmente incómoda en un año 2000 en el que muchos teníamos la sensación de que ya habíamos escuchado demasiados ambientes cinematográficos con el traqueteo rítmico a cámara lenta. Aunque es indudable que la propuesta de Broadcast guarda puntos en común con ambas bandas, lo suyo era más una reivindicación del legado de la banda estadounidense United States of America, cuyo único disco no se cansaban de reivindicar ellos mismos en muchas entrevistas de la época. Paradójicamente, uno de los grupos más ingleses que se me ocurren de los últimos años está directamente inspirado por un grupo estadounidense, aunque no es un caso excepcional, recordad, por ejemplo, como Fairport Convention le dieron la vuelta al folk inglés después de escuchar el primer disco de The Band.

Finalmente, otro aspecto problemático tiene que ver con la grabación del disco, que parece ser que fue lenta y tortuosa, con continuos encontronazos con el productor, hasta el punto de que en entrevistas para promocionar discos posteriores, miembros de la banda declararon estar más bien poco contentos con el resultado, y que más les habría valido haber contratado únicamente a un ingeniero de sonido para que les asistiese. Y, si nos ponemos fiscales, sí que es cierto que el disco suena un tanto apagado. Bueno, tampoco vamos a exagerar, pero el disco tiene un ambiente ceñudo y ensimismado, casi excesivamente serio y acartonado que quizás sea consecuencia de ese excesivo esfuerzo que la banda realizó para que el disco quedase tal y como ellos querían. En este sentido se parecen a Stanley Kubrick, su estilo, maniático y obsesivamente perfeccionista, resta eso que llamamos “alma” a sus películas. Lo mismo ocurre con este disco. Para comprobar esto no hay más que echar un vistazo a la versión de “Unchanging Window” que aparece en este disco y la que apareció en uno de los EPs publicados el mismo año. La del EP es mucho más vibrante y colorida, mientras que la del disco suena más apagada.

Con este panorama, no es de extrañar que muchos recibiesen a Broadcast con incertidumbre. Pero el tiempo y su obra posterior se ha encargado de despejar cualquier duda acerca de su propuesta, hasta el punto de permitirme decir que esta es una de mis bandas de pop británico favoritas de esta década. Su propuesta hacía, y hace, gala de una coherencia estética que afectaba a todos los aspectos de su imagen sonora y visual, algo que es evidente cuando coges alguno de sus discos en las manos, diseñados con un cuidado exquisito, sus LPs, singles y EPs reflejan a la perfección la nostalgia del futuro y la psicodelia pop que caracteriza también el sonido de sus discos.

Pero, por mucho que ellos se sintiesen frustrados durante el proceso de grabación, el inicio del álbum, con “Long Was the Year”, sitúa las cosas en su sitio. Se trata de una canción que define a la perfección su universo sonoro, su pop introvertido, atraído por los cachivaches de la electrónica analógica y por el mito futurista que envolvía a dichos instrumentos. Un futuro que, por cierto, no es que sea pasado, es que nunca llegó a suceder, de modo que es un extraño y polvoriento futuro pasado de moda pero constantemente reivindicado por bandas como Broadcast o, en la actualidad, por el imprescindible sello Ghost Box. Trish Keenan canta con su característica voz, emocionalmente distanciada, que algunos identifican como una garganta inglesa a más no poder, comparándola con, obviamente, la de la cantante estadounidense de United States of America. Pero no hay que caer en el error de compararla con Beth Gibbons, pues la voz de esta última posee un claro tinte negro que la monocromática voz de Trish evita en la mayor parte de los casos. No es recomendable perderse a Broadcast por considerar la voz de su cantante como falta de alma, pues sí que resulta emocionante oída junto al resto de elementos que conforman sus canciones. Aquí podemos usar el argumento de la voz usada como un instrumento, como una textura más en unos murales sonoros que enlazan con una tradición de pop británico con cantante femenina e instrumentos electrónicos que va de White Noise a los propios Broadcast pasando por Young Marble Giants. Una tradición muy interesante que, todavía hoy, es capaz de encender la creatividad de músicos y críticos por igual, como veremos en la segunda parte de esta entrada.

martes 19 de febrero de 2008

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Durante las próximas horas el blog estará hecho unos zorros, mientras investigo con una nueva herramienta de blogger que permite personalizar el diseño de los blogs.

lunes 18 de febrero de 2008

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Jay Sean y la presencia india en la música británica

El mixtape que comenté en la anterior entrada, además de centrar la atención en las conexiones con Jamaica, también cuenta con varios temas que permiten ver la conexión con la población británica de origen indio. Es fácil comprender la influencia de la música jamaicana e india en la música popular británica teniendo en cuenta que esas son, precisamente, las dos comunidades de inmigrantes con mayor peso social en Inglaterra. De entre los muchos nombres que aparecen en el tracklist de An England Story, uno de los que me llamaron la atención fue Jay Sean, quien obtuvo con su primer disco algún que otro hit en la lista de singles británica y dos millones de copias despachadas en la India, según cuenta la Wikipedia. Su música era una amalgama de R&B y desi, algo que parece que ha cambiado ligeramente en su nuevo disco, del que ya se conoce un primer single -“Ride It”-, en el que la conexión directa con la India desaparece a favor de un simple aire oriental, y que es un buen ejemplo de la asimilación cultural que caracteriza a buena parte de la segunda generación de inmigrantes británicos.


Hanif Kureishi se hizo famoso escribiendo sobre este salto generacional en El buda de los suburbios y El libro negro, y Zadie Smith con Dientes blancos, también. Libros todos ellos divertidísimos, bien escritos y con los que se aprenden un montón de cosas sobre cómo es la sociedad británica de los últimos treinta años. Volviendo a Jay Sean, es interesante comprobar cómo el éxito que le dio a conocer, “Dance With You”, está dirigido a un público asiático-británico, con independencia de que su éxito mainstream rompiese con esa frontera, y ahí es precisamente donde reside su valor. En “Ride It”, en cambio, vemos las recurrentes fantasías de lujo y alta sociedad que tantas veces hemos visto en los videoclips de hip hop, 2step, etc. para representar sus aspiraciones de asimilación cultural. Y, vale, “Ride It” me parece, de hecho, una buena canción, porque tiene un aire entre Japan, Junior Boys y el cine de Michael Mann más que decente. No me cuesta imaginarme a los Junior Boys fijándose en esta canción, por ejemplo, o ilustrando alguna escena de una película de Michael Mann. Y luego, si queréis, debatimos si el capitalismo actúa como el señuelo más eficaz para borrar las diferencias culturales, algo que, además de culturalmente empobrecedor, probablemente sea cierto.

En cualquier caso, cuando leo por ahí esas campañas para que los inmigrantes adopten las costumbres españolas siempre me siento un poco incómodo porque es algo injusto para los inmigrantes. Estas propuestas no dejan de tener implícita esa idea de subrayar “quién manda” aquí, de dejar bien a las claras las relaciones de poder. Cuando una presencia inmigrante empieza a tener un peso notable en la sociedad, la única salida justa es una negociación entre ambas partes, y canciones como estas, con sus historias de asimilación o reivindicación de la cultura india, y con su relación con el mainstream, representan precisamente esa negociación, que ha de ser necesariamente lenta y, desde luego, no impuesta. Pues lo dicho, que uno de los aspectos más fascinantes de canciones como estas es que a través de ellas vemos a una sociedad británica en pleno proceso de transformación, y cómo un representante de una de las comunidades de inmigrantes más importantes representa esos cambios.



Risi Rich feat. Jay Sean and Juggy D --- "Dance With You"

Jay Sean --- "Ride It"


domingo 17 de febrero de 2008

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An England Story, el mix

La gente de Soul Jazz va a publicar, a finales de febrero, un doble cd en el que se dará cuenta de lo que ha dado de sí Inglaterra en cuanto a MCs. La recopilación, titulada An England Story, es uno de los discos que espero con más ganas en estos momentos. Para aliviar la espera, aquí os dejo un link a un mix con la misma línea argumental, y que de hecho será editado también por Soul Jazz en marzo. El mix me lo encontré en The Heatwave, que es una de esas páginas en las que me podría pasar horas y horas leyendo y escuchando cosas. Tal y como se dice en las notas que acompañan a este mix, de lo que se trata es de desmontar ese mito según el cual el Reino Unido no ha dado una tradición consistente de MCs. Además, subrayan la conexión con Jamaica como rasgo distintivo de las distintas músicas que, en los últimos 25 años, han hecho uso de MCs como un elemento esencial. Tanto el grime como el ragga jungle, por ejemplo, están claramente influenciados por el dancehall reggae.

En palabras de DJ/Rupture:

74 minutes of bass nationalism (the only acceptable kind) based on flux, transatlantic fashion, immigrants into insiders, MCs and hot beats no border can contain

Tracklist

  1. YT - England Story, Sleng Teng remix (Sativa Records, 2006)
  2. Kenny Knots - Watch How The People Dancing (Unity Sounds, 1986)
  3. Ackie - Call Me Rambo (Heavyweight, 1986)
  4. Rodney P - Riddim Killa (Low Life, 2002)
  5. Estelle & Joni Rewind - Uptown Top Rankin' (Ill Flava, 2002)
  6. Blak Twang - Red Letters (Blakjam, 1998)
  7. Top Cat - Love Me Ses (Dance Vibes, 1988)
  8. Glamma Kid - Fashion Magazine (Mafia & Fluxy, 1995)
  9. General Levy - The Wig (Fashion, 1992)
  10. Tubby T - Ready She Ready (Big League, 2003)
  11. LD aka Da Riddla - Peace Ah Dat (Freedom Sounds, 2004)
  12. Apache Indian - Chok There, Bombay remix (Island, 1993)
  13. Jay Sean, Juggy D & Rishi Rich - Dance With You, Diwali remix (Relentless, 2003)
  14. Dynamite MC & Emptyheads - Shake, Jstar remix (Surface2air, 2006)
  15. Troublesome - More Girls, R'n'B mix (Mafia & Fluxy, 2000)
  16. Yungun - Push (Heatwave special, 2005)
  17. Shizzle - Rotate Dem (Kray Twinz, 2006)
  18. Roll Deep - When I'm 'Ere (Relentless, 2005)
  19. Slew Dem feat Jammer, G Man, Shorty Smalls, Ears, Chronik, Kraze & Knuckles - Joy Ride (Slew Dem, 2006)
  20. Rossi B & Luca - Run 4 Cover (white label, 2005)
  21. Klashnekoff - Jamrock Freestyle (white label, 2005)
  22. Tippa Irie - Complain Neighbour (UK Bubblers, 1985)
  23. Papa Levi - My God My King (Taxi, 1984)
  24. Tenor Fly - Bump & Grind (9 Lives, 1994)
  25. Massive Attack - Daydreaming (Wild Bunch, 1990)
  26. Skibadee - Tika Toc (Ahead Of The Game, 2006)
  27. Lady Sovereign & Riko - Random, Menta remix (Casual, 2004)
  28. Dizzee Rascal - I Luv U (XL Recordings, 2003)
  29. Lady Stush - Dollar Sign (Social Circles, 2002)
  30. Warrior Queen & Sunship - Almighty Father (Casual, 2004)
  31. Tricky - Hell Is Round The Corner (Fourth & Broadway, 1995)
  32. Suncycle - Somebody (Jamdown, 2004)
  33. Blackout JA & Marley - Hot Show (Ball A Fire Muzik, 2004)
  34. Navigator & Freestylers - Ruffneck (Freskanova, 1998)
  35. General Levy & M-Beat - Incredible (Renk, 1994)
  36. UK Apachi & Shy FX - Original Nuttah, Bhangra Jungle remix (SOUR, 1994)
  37. Top Cat, Shy FX & T Power - Everyday (Digital Soundboy, 2006)
  38. Jakes & TC - Deep (DSR, 2006)
  39. Smiley Culture - Police Officer (Fashion, 1984)
  40. Jah Screechy - Walk & Skank (Blacker Dread, 1984)

jueves 14 de febrero de 2008

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El playlist de La Increíble Verdad. Febrero 2008


AUTECHRE ---
Quaristice

BENGA --- Diary of an Afro Warrior

BOK BOK & MANARA --- Mad Decent Worldwide Radio #25: What’s a Niche?

EARTH --- The Bees Made Honey in the Lion’s Skull

EVANGELISTA --- Hello Voyager

IKONIKA --- "Please" / "Simulacrum"

PEVERELIST & APPLEBLIM --- "Circling" / "Over Here"

SEBASTIEN TELLIER --- Sexuality

SKREAM --- Rinse: 02

TACHENKO --- “Hacia el huracán”

miércoles 13 de febrero de 2008

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Más Savage Pencil

Via DamagedGoods me ha llegado al correo la portada y la contraportada escaneadas de la edición en vinilo del recopilatorio de Blast First titulado Nothing Short of Total War. No he podido evitar subir las dos imágenes al blog. De propina, la más reciente tira que ha hecho para The Wire, concretamente para el número de marzo, en el que se mete con Portishead, cuyo nuevo disco se llama Third. Y si al leer el título del nuevo disco habéis pensado en Soft Machine, yo también. Y se ve que el Sr. Savage Pencil también. Por cierto, que no sé por qué pero me va a costar mucho escuchar el nuevo disco de la banda de Bristol sin escepticismo. Pero prometo que lo intentaré. ¡Ah!, y si alguien encuentra por alguna parte el recopilatorio de Blast First en vinilo y a un precio razonable, ¡me lo cuente!


martes 12 de febrero de 2008

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Jem Cohen, Building a Broken Mousetrap. The Ex in New York

Hace unos pocos días que Touch & Go ha puesto a la venta en dvd la película Building a Broken Mousetrap, dirigida por Jem Cohen a partir de un concierto en Nueva York de la banda holandesa The Ex. Supongo que es inevitable acordarse de Fugazi al ver esta película, al fin y al cabo Cohen también es el director de la magistral Instrument. Ambas películas presentan similitudes formales, una serie de señas de identidad recurrentes en todos sus filmes, unas señas que a veces corran el riesgo de convertirse en una fórmula. Pero no hay de tener miedo. Al menos en este caso, los recursos estilísticos de Cohen siguen siendo igual de efectivos que el primer día. Se puede señalar como ejemplo la yuxtaposición en el montaje de material filmado en distintos momentos y lugares para construir un tono o transmitir una idea al más puro estilo del cine soviético tipo Eisenstein, a través del montaje. La comparación con Fugazi, por tanto, no es ninguna casualidad, y de hecho la banda de Washington DC es el primer nombre que aparece mencionado en los créditos finales de la película. De hecho, llevando la comparación más lejos, he de decir que viendo este documental me pregunté a mi mismo si podemos hablar de The Ex en estos momentos como EL grupo que cubre el hueco dejado por Fugazi. Por otra parte, en comparación con Instrument, el resultado en esta ocasión es más contenido, debido a que aquí Jem Cohen se centra en un único concierto mientras que en el caso de la película de Fugazi jugaba con grabaciones realizadas a lo largo de numerosos años. La mayor contención en cuanto a montaje también repercute en una mayor cercanía a la banda, ya que gran parte del metraje se centra en filmar a los miembros de The Ex desde el mismo, pequeño, escenario del club neoyorquino Knitting Factory.

El film está dividido en dos secciones. La primera, rodada en blanco y negro y 16mm y con dos cámaras. La segunda, con tres cámaras y en color. La primera parte es más intensa, abundan los planos secuencia y tenemos la sensación constante de estar entre los propios miembros de la banda, sobre el escenario. La cámara de 16mm se inmiscuye entre los miembros de la banda. En ocasiones parece como si el propio cámara estuviese molestando a los componentes de The Ex, y quizás por eso el resultado sea tan intenso, algo muy poco habitual en las filmaciones de directos, que suelen apostar por un distanciamiento neutral o por lo opuesto; una lluvia de puntos de vista más bien desconcertante en la mayor parte de las ocasiones.

En la segunda mitad el montaje está más presente, se incluyen planos del público y volvemos a tener los colores cuidados al detalle que caracterizan la obra del director estadounidense -pero nacido en Kabul- y que siempre me hacen recordar cómo cuando se pasó en una reciente edición del festival de cine de Gijón la película Chain el propio Cohen retrasó el inicio de la proyección hasta que comprobó que la calidad de la imagen era la que él consideraba necesaria.

Como decía, la presencia del público es menos importante aquí que en tantos otros conciertos filmados. Su presencia entre canción y canción se sustituye por imágenes de edificios en construcción en Amsterdam y Nueva York y por escenas de las calles de la ciudad estadounidense, además de imágenes de grupos de manifestantes con motivo de una convención republicana. Todo este tipo de imágenes que complementan el concierto están ahí para subrayar algo que el propio Cohen explica en el libreto que acompaña al dvd; la Importancia del contexto, del hecho de ser conscientes de que el concierto sucede en un momento histórico determinado, lo que permite transformar nuestra mirada sobre lo que estamos viendo y escuchando al tiempo que nos recuerda que, aunque The Ex pueden ser muy divertidos, su música no persigue una evasión de la realidad.

Durante casi toda la grabación suenan repetitivos en el mejor sentido: muy rítmicos, más post-punk que punk debido a los cambios de ritmo, una mayor duración de los temas, y el acercamiento a otras culturas musicales (del cono sur, claro) en los dos últimos temas. De hecho, "Theme From Konono" es mi favorita del lote. Y, por si os interesa, la favorita del propio Cohen es "I.P. Man".

jueves 7 de febrero de 2008

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Las señoritas de Avignon y la música negra hecha por blancos

Pues nada, parece que esta semana no tendré tiempo de escribir una entrada como Dios manda, así que aprovecho para poner el cuadro de Las Señoritas de Avignon, por aquello de la relación entre arte occidental y africano de la que hablábamos en anteriores entradas y comentarios. O entre modernismo y primitivismo. O entre "alta" cultura y "baja" cultura...

lunes 4 de febrero de 2008

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Savege Pencil's Black Metal 2007

A fuerza de ver sus tiras cómicas en la Wire, no solo he terminado acostumbrandome al dibujo feista y negrísimo, también me he convertido en un fan de Savage Pencil. Lo de "negro" lo digo tanto por la abundancia de tinta como por el tipo de humor y el tipo de música sobre el que escribe en la misma revista con su nombre real: Edwin Pouncey. De hecho, algún día me gustaría comprarme un original suyo. Pues bien, en el número de febrero de la revista inglesa, aparece su lista de los 15 mejores discos de Black Metal del pasado año. De esas listas que piden a gritos ser exprimidas a conciencia, yo lo haré. Pensándolo bien, el Black Metal es ya de por sí una música que pide ser exprimida a conciencia, o que te exprime el cerebro a conciencia. Después de un par de ejemplos de su arte, la lista y una recomendación más relacionada con otro tipo de metal (haced click en la imagen para poder leer la lista con comodidad)


Pasamos, entonces, del Black Metal al Doom Metal. El 3 de mayo se representará en el arriesgado e interesantísimo teatro de la Laboral la obra Kindertotenlieder, que aquí nos interesa no tanto porque esté escrita por Dennis Cooper (que también), sino porque está musicada por Stephen O'Malley, uno de los miembros de Sun0))), junto a Peter Rehberg (más conocido como Pita). Su trabajo conjunto para esta obra, ha dado lugar a la formación de un grupo, cuyo nombre toma tres de las consonantes del título de la obra, KTL, y hace cosas como esta:

Aunque la música de este video no pertenece a la banda sonora de la obra, que hasta donde yo sé no ha sido editada todavía, supongo que sí permite una idea aproximada de lo que se oirá el 3 de mayo en el teatro de la laboral. Por cierto, gracias a Joan Vich por darme el soplo.