Esto que empieza hoy en Gijón tiene una pinta estupenda. Ya os contaré qué tal.
jueves 31 de enero de 2008
miércoles 30 de enero de 2008
Otro blanquito sampleador
Junto al Movies de Holger Czukay y el My Life in the Bush of Ghosts de David Byrne & Brian Eno hay que añadir el Passion de Peter Gabriel para completar un trio de discos publicados en los ochenta y construidos en torno a samples de músicas del mundo hechos a partir de discos, emisiones radiofónicas o incluso grabaciones de campo hechas para la ocasión. Otro motivo por el cual es oportuno señalar a Peter Gabriel aquí es que aparece mencionado en una de las canciones del disco de Vampire Weekend, en la titulada "Cape Cod Kwassa Kwassa". Mención un tanto ambigua, por cierto, esto es lo que dicen; this feels so unnatural / Peter Gabriel too, y en principio da la impresión de que la banda estadounidense es consciente de la incómoda posición en la que estaba Peter Gabriel desde su posicionamiento como mecenas de la denominada World Music, o como blanco usando referencias musicales ajenas en su propio beneficio. Ahí tendría también sentido la autoconsciente frase this feels so unnatural, aunque puede que esté equivocado, a ver si alguien se lo pregunta en alguna entrevista. La propia etiqueta World Music es problemática, porque reduce todo lo que no sea música pop occidental a un solo nombre, obviando que con esa etiqueta nos estamos refiriendo a centenares de músicas que poco tienen en común más allá del hecho de no ser la música de occidente. De hecho, esto que acabo de decir tiene algo que ver con una crítica que se suele hacer a estos tres discos por aprovecharse de grabaciones sonoras que, con demasiada frecuencia, no son acreditadas. En este sentido es muy interesante señalar que Peter Gabriel sacó, en un gesto que le honra y de manera más o menos simultanea a su Passion, otro disco con el revelador título de Passion-Sources, en el que aparecían los temas que inspiraron la banda sonora de la película de Martin Scorsese. Además, Passion-Sources sirve como una primera pista bastante clara de por dónde iban a ir los tiros en el sello Real World de Peter Gabriel. Se suele defender a Passion como el mejor disco de Peter Gabriel, y lo cierto es que es, quizás, el que ha tenido un mayor impacto. ¡Si hasta Michael Gira lo mencionaba en una entrevista en la revista Wire hace unos meses! Lástima que el disco le quedase a un paso de la New Age, que es, de largo, lo más incómodo del último disco publicado en los ochenta por el ex-Genesis.
Etiquetas: Peter Gabriel, Vampire Weekend, World Music
lunes 28 de enero de 2008
White-Black Atlantic, 2007-2008
Hace ahora más o menos un año se publicaba el disco de The Good, The Bad & The Queen, que terminó siendo uno de mis favoritos del 2007. Una de las cosas que más me gustó de ese disco fue el hecho de que algunos de los elementos básicos de las canciones fuesen inconfundiblemente negros. Y no lo digo solamente por la batería de Tony Allen, pues eso sería una obviedad, lo digo también por el bajo de Paul Simonon, entre otras cosas. Vamos, que ese disco entra en la categoría de disco blanco pero negro perfilada por David S. Mordoh en Música en la mochila. También durante el 2007 hablé en este blog de la idea, desarrollada por Paul Gilroy, de Black Atlantic como etiqueta para estudiar las distintas maneras en que las producciones artísticas africanas, afrocaribeñas, afroamericanas (principalmente en EEUU) y afroeuropeas (principalmente en Inglaterra) seguían en contacto, enriqueciéndose mutuamente.
Pues bien en los últimos meses han surgido cuatro discos muy interesantes que entran de lleno en distintas combinaciones de los elementos que acabo de mencionar. Curiosamente, dos de ellos se han publicado en España. Son el de Nisei y el de El Guincho. El de Nisei es un disco insólito por lo bien que les ha quedado el cruce de hardcore y dub. El grupo catalán ha sabido reconocer un nervio común en ambos tipos de música, y de este modo ha enriquecido muy notablemente su sonido. Del disco de El Guincho se ha hablado tanto que solamente quiero añadir que, además de la recurrente referencia a Animal Collective y a Panda Bear, estaría bien acordarse de dos discos clásicos de blanquitos sampleando / robando músicas de distintos lugares del mundo. Me refiero al My Life in the Bush of Ghosts, de David Byrne y Brian Eno y el Movies de Holger Czukay. ¡Ah!, y no os perdáis la entrevista a El Guincho que le ha hecho Joan Vich para el periódico Público, y que ha tenido el detallazo de publicar íntegra en su propio y siempre recomendable blog, Bailar sobre arquetictura. Y atención también al próximo disco de Coconot, ya se puede escuchar un adelanto en su myspace y parece que se trata de un disco que también podremos meter en esta categoría. Vamos, que tiene una buena pinta estupenda. Aprovecho para decir que tanto el disco de Nisei como el de El Guincho habrían estado muy arriba en mi lista de favoritos del pasado año de haberlos escuchado a tiempo. Por cierto, ¿Alguien entiende de dónde ha salido la idea, que he leído ya en varios sitios, según la cual la prensa española ha descubierto a El Guincho tarde y mal, como consecuencia de la resonancia que está teniendo su disco en territorio anglosajón?
Otra cosa que tienen en común Vampire Weekend y Hot Chip es que uno tiende a pensar que sus contactos con las músicas del Atlántico negro de las que hacen uso (pop africano en el caso de los primeros, R’n’B, hip hop, UK Garage, Grime y más cosas todavía en el caso de los segundos) son fruto sobre todo de la búsqueda en los cajones de las tiendas de discos y de Internet. Vamos, que la diferencia entre estos grupos y The Specials, The Clash, PiL o Scritti Politti es que los últimos sí que pueden presumir de haber sacado sus referencias musicales de un contacto directo con la población inglesa de origen afrocaribeño. En cualquier caso, es este un apunte un tanto resbaladizo, porque ahí nos estaríamos metiendo en cuestiones de autenticidad cultural, que en el caso de estos grupos de blanquitos es algo muy complicado, demasiado complicado para esta entrada, por ejemplo. Por cierto, que el nuevo disco de Hot Chip me parece una auténtica maravilla, el primer disco del 2008 del que me he enamorado, un álbum en el que consiguen sonar todavía más compenetrados y sólidos que en sus discos anteriores.
En definitiva, cuatro discos estupendos con puntos en común que me están alegrando, y mucho, las últimas semanas. Ojalá que sigan saliendo grupos blancos pero negros, que es algo que, está comprobado, (casi) siempre enriquece a la música.
Etiquetas: Black Atlantic, Coconot, El Guincho, Hot Chip, Nisei, Paul Gilroy, Vampire Weekend
miércoles 23 de enero de 2008
Huggy Bear, Taking the Rough With the Smooch
HUGGY BEAR
TAKING THE ROUGH WITH THE SMOOCH
KILL ROCK STARS
1993
Mucho cuidado con Huggy Bear. Empiezas a escucharlos con curiosidad , en parte porque te llaman la atención sus opiniones y porque, ¡qué diablos! las primeras canciones que escuché de este grupo de Brighton eran auténticos pelotazos de adrenalina con una esquiva espina dorsal de pop, y al poco tiempo te das cuenta de que son un grupo que vas a escuchar bastante a menudo durante mucho tiempo. Huggy Bear contaban, además, con una imagen entre sexy e intimidatoria que sirve para presentar un tipo de música en el que proyectaron las inquietudes que más les ardían y que nos permiten vislumbrar destellos que van del punk al C86 pasando por la escena hardcore del este de los EEUU, Olympia y Beat Happening, Nueva York y Sonic Youth, y, por supuesto, el revuelo levantado por las riot grrrls estadounidenses, de quienes Huggy Bear se convirtieron en su máximo exponente británico. Fueron el grupo al que le tocó lidiar con una prensa que se mostraba entre deseosa de carne fresca para sus portadas y recelosa de la actitud combativa de una red de bandas que veía en la prensa musical una de las instituciones responsables de la perpetuación de estereotipos masculinos en el rock. Precisamente por este motivo Huggy Bear rechazaron sus opciones de poder mediático mediante su decisión de no conceder entrevistas a los medios de comunicación más importantes. Su hazaña más conocida fue su espontáneo sabotaje a un programa de la televisión británica ante la aparición de unas modelos justo después de una actuación suya (hecho que, irónicamente, les valió una portada en el Melody Maker, demostrando que los medios de comunicación son capaces de engullir incluso aquello que se presenta como un ataque frontal). Este tipo de actitudes eran y son constantemente malinterpretados, lo cual me imagino que para la banda debió de ser un auténtico coñazo. Así ocurrió, por ejemplo, con los ocasionales conciertos solo para mujeres en los que participaron diversos grupos riot-grrrl; cualquiera con dos dedos de frente, o cualquiera que lea uno de los flyers que repartían explicando por qué querían a las mujeres en las primeras filas de sus conciertos, se dará cuenta de que no es un acto que represente una inversión del machismo, sino una reivindicación de un terreno en el que las mujeres pudiesen sentirse cómodas en un concierto, porque tristemente esa parecía ser la única manera de asegurar dicha comodidad.
Este disco está compuesto a partir de una serie de EPs editados previamente, aunque funciona a la perfección como unidad, por eso yo creo que no es necesario señalar de dónde procede cada una de las canciones. Es mejor considerarlas como un paquete, o incluso como un paquete bomba que estalló en los albores del Brit Pop y que hoy en día todavía tiene mucho más interés que el cenutrio –y muy masculino en el sentido más coñazo del término- enfrentamiento entre Oasis y Blur (y, de todos modos, yo estoy de acuerdo con Simon Reynolds, quien en su día dijo que el debate, en cuanto a bandas con calidad, debería haber sido entre Pulp y Blur).
Bueno, y ahora llega el momento de soltar el cliché-que-sin-embargo- esconde- una- verdad: su música parte de un cuestionamiento de las ideas preconcebidas sobre rock y género. En primer lugar, por aquella etiqueta que se pusieron de boy / girl revolutionaries para reflejar que en la banda eran dos chicas y dos chicos, pero también por dar cabida en sus letras a personajes femeninos que pueden ser otras cosas además de novias o eternas adolescentes, que es lo que la crítica feminista denuncia que ocurre en la mayoría de las canciones de rock. Aquí hay personajes femeninos con una gama de posibilidades mucho más amplia; esa chica que se mea en la cara de un policía, por ejemplo, o esa otra que promete que no descansará hasta que cierto tipo esté fuera de la ciudad.
Su música -un ataque repetitivo, machacón, un tanto cafre, ruidoso y en ocasiones arty- es una prolongación de la energía bailable con nervio punk de incontables grupos británicos. Aunque a veces parezca que a estos chicos y chicas el punk les llegó indirectamente por la vía americana de Beat Happening o Fugazi, no podemos olvidar que tenían el punk en la puerta de sus casas. Aquí hay joyas como “Pansy Twist”, que pasa de una primera sección en la que ya se intuye la creciente influencia de Fugazi, para pasar a sonar a continuación como Sonic Youth, todo ello con una letra estupenda en la que hay desde una celebración del carácter antisocial del novio del cantante a líneas muy Gang of Four como por ejemplo: no es triste reconocer este estado de ánimo como un constructo. “Concrete Life” es una fantasía en la que atacan y violan a un policía, una canción de ritmo más lento y con ruidacos de fondo que compensan la ausencia de guitarras distorsionadas. “Pro no from now” es un speech que recuerda a los incluidos por Crass en sus grabaciones y “Prayer” es otro, un poco más arty, con partes tan acertadas en la letra como ¿Es esto sexy? ¿Te crees que me defines? . Tras estos dos cortes llega un jitazo del calibre de “Her Jazz”, en la que cantan lo siguiente; Esto está ocurriendo sin tu permiso / La llegada de los nuevos renegados / girl-boy revolution. Aunque para declaración de intenciones también tenemos la canción “Sizzlement”, en la que canalizan en apenas un minuto y medio el impulso riot grrrl (se sienten como chicas / incluso los chicos) o en “Shaved Pussy Poetry”; sexo y confusión, sabotaje y hardcore […] intersecciones, terrorismos, nuevas comunicaciones. Y, en fin, todo el disco es un disparo efectivo, inmediato, deliciosamente breve (algo más de veinte minutos), en el que la rabia rítmica de "No Sleep" (¿me equivoco si veo la huella de Slits o Raincoats en esta miniatura para voz y percusión?)o “Dissthentic Penetration” encajan a la perfección con la rabia verbalizada en sus letras.
Quizás se nos olvida subrayan que grupos como Huggy Bear o Bikini Kill eran también divertidísimos, y por eso me imagino que sus conciertos tenían que ser memorables en este sentido. ¿Y en el 2008, qué pasa? Y sobre todo, ¿qué pasa en España con este tipo de grupos? Pues que podemos encontrarnos con grupos nacionales con bastantes cosas en común con el grupo de Brighton, y también está el Ladyfest, que va a conocer una nueva edición española a mediados de este año. Bandas interesadas en participar y curiosos en general, visiten su myspace, por cierto.
Etiquetas: Huggy Bear, ladyfest, Riot Grrls
lunes 21 de enero de 2008
Mark Fisher "enrojece"
Mark Fisher termina una de sus últimas entradas en su blog con un párrafo para enmarcar:
Una vez más, la cuestión no es regodearse en la nostalgia de la Vieja Izquierda por el aparato estatal soviético. La cuestión es corregir la idea equivocada propagada por el neo-liberalismo según la cual solamente el capitalismo puede producir una cultura vibrante. No sólo está claro a estas alturas que la cultura “dinámica” del ultra-precario capitalismo no produciría nunca algo como las películas de Tarkovsky, sino que está empezando a ser evidente que […] el capitalismo no puede producir ningún tipo de cultura vibrante en absoluto, solamente infinitas variaciones sobre un tema lúgubremente brillante.
Etiquetas: cine, Mark Fisher, política, Tarkovsky
domingo 20 de enero de 2008
Tres noticias doradas
Tres noticias relacionadas con discos editados por Producciones Doradas:
1. Anticonceptivas han proporcionado, a través de su fotolog, un link para que podamos descargar una versión anterior de su disco Arte. Lo que tiene de especial con respecto a la versión que editó Producciones Doradas lo explican ellos muy bien:
Este disco lo hicimos anticonceptivas cuando éramos solamente nacho y sergio. Lo grabamos con mucho amor y dedicación. Muchos amigos nos ayudaron: Germán (Bananas) nos dejó su amplificador y toco algo de flamenco, Pau (Za) toco muchas trompetas y Piltri también alguna, y Faythe (Wooden Robot) toco el serrucho en "el buen amor".Hay que señalar, además, que vienen unas cuantas canciones que no aparecieron en la versión definitiva de Arte. Por cierto, hay que joderse, para una vez que vienen Anticonceptivas a Asturias, voy yo y me voy a Barcelona el mismo fin de semana. Pero bueno, como veo difícil que me aburra en mi visita a Barcelona, prefiero pensar que ya tendré oportunidad de verlos más adelante. Para la gente que sí va a estar por aquí el nueve de febrero, aquí os dejo el cartel del concierto, ¡contadme qué tal!.
Algún cantamañanas nos llenaba nuestras cabecitas con falsas ilusiones de editarlo y con los conciertos que nos conseguiría.
Resulto ser muy poco práctico. Perdimos el tiempo. Ninguna promesa se cumpliría jamás.
Cuando se unieron Luciana al sintetizador y Dani en la batería y decidimos volver a grabar "arte" los cuatro juntos y editarlo con Producciones Doradas, quedando la vieja grabación para el olvido.
Ahora puedes descargarlo de rapidshare totalmente gratis.
2. Un vídeo de Tarántula en directo en el CCCB de Barcelona:cccb_Taránula
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3. Y si os preguntáis qué es de Tarántula, pues mucho no puedo ayudaros. Eso sí, uno de sus miembros, Joe Crepúsculo, está a punto de editar en Producciones Doradas un disco titulado Escuela de Zebras. Ya podéis catar algunas de sus canciones en su myspace. Volveré a hablar de él cuando saque el disco.
jueves 17 de enero de 2008
El reggaetón de Obama
Ya había oído hablar de esto en algún sitio, pero no ha sido hasta ayer cuando he podido ver el vídeo, que descubrí en el blog de Wayne & Wax:
Obama Reggaeton
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Este vídeo ratifica lo que muchos ya sabíamos: que el reggaetón ha tenido un impacto brutal entre la población estadounidense de origen hispano, hasta el punto de que alguien ha decidido que para pedir el voto a los hispanos, antes que hacer el clásico vídeo del candidato de turno chapurreando unas pocas palabras recién aprendidas en español (¿Os acordáis de cuando Bush lo intentó?), es preferible tirar de algo como el reggaetón, que ya es una seña de identidad para los latinos estadounidenses y, lo mejor de todo, un terreno que hasta donde yo sé ningún político estadounidense había tocado antes.
Todo un acierto de marketing por parte de los responsables de esta campaña, aunque me sigue costando horrores encontrar algo en Obama que me haga sentirme optimista. Aquí tenía preparados unos cuantos argumentos al respecto, pero coincide que acaban de subir a la web rebelion un artículo de Vicenç Navarro en el que precisamente se recogen los mismos argumentos, que paso a samplear en este blog:
1- Un ejemplo de ello es Mario Vargas Llosa, quien en su artículo sobre las elecciones en EEUU titulado “Obama y las primarias” se refiere a la mayoría de votantes progresistas que apoyaron al Partido Demócrata como liberales. En realidad, gran número de los votantes que se definen como liberales en EEUU son socialdemócratas, punto que prácticamente nunca se aclara en los medios españoles y todavía menos en los artículos de Mario Vargas Llosa y compañía.Y muchos puntos más en el artículo publicado en Rebelión.
2- El sistema sanitario, bajo la Administración Clinton, continuaría gestionado por las compañías privadas de seguros, mientras que Barak Obama ni siquiera pide la universalización de la cobertura sanitaria (tal como erróneamente informa Mario Vargas Llosa en su artículo de El País), limitándose a pedir la expansión de la muy limitada cobertura sanitaria que existe en EEUU a base de incentivos y subsidios a las empresas y a los individuos (mediante desgravaciones fiscales semejantes a las propuestas por el PP y CiU en España y en Cataluña). Presentar tales dirigentes como dirigentes de centro-izquierda exige una cierta elasticidad en el lenguaje político nuestro.
3- El lenguaje conciliador de Obama transciende la división entre izquierdas y derechas, hablando de la convergencia de intereses entre todos, utilizando un lenguaje que contribuye a diluir su procedencia del Movimiento de Derechos Civiles (cuyo radicalismo, por cierto, posibilitó que hoy él pueda ser un candidato con probabilidades de ser considerado como presidente de EEUU).
miércoles 16 de enero de 2008
Se publica un libro sobre la No Wave
Personalmente, cuando me compro un libro, lo que espero es que me ofrezca una perspectiva nueva sobre un género musical o algún argumento original con el que puedo estar de acuerdo o no. Otro motivo para comprarme un libro es que peine un tipo de música en particular. Supongo que hay más motivos, pero ahora mismo son esos los que se me ocurren. Esta mañana he leído un fragmento representativo del libro No Wave, y a pesar de que sintetiza muy bien los puntos más importantes de la escena neoyorquina, me cuesta encontrar en este fragmento algo realmente atractivo y novedoso que me lleve a gastarme los 30 dolares (!!!) que cuesta el libraco. Eso sí, parece ser que el libro incluye muchas declaraciones de esta gente, y como con "esta gente" nos referimos a Lydia Lunch o James Chance, estoy seguro de que ese es el mayor atractivo.
martes 15 de enero de 2008
El sonido de la política y la política del sonido

Últimamente estoy muy metido en los discos que Kevin Martin creó bajo diversos nombres, pero sobre todo como Techno Animal, o apadrinó a través de recopilatorios como Macro Dub Infection o Isolationism. Por cierto que si alguien encuentra este último disco por menos de 30 euros que me lo comunique, por favor. Como soy de los que opinan que la música siempre tiene una resonancia social, me ha gustado enterarme de que Kevin Martin describía la influencia del dub en la música británica como una “educación en la inseguridad […] El dub demostró que había un público para la inseguridad”. Esta cita la he encontrado en el libro sobre el dub que ha escrito Michael E. Veal, quien añade: “Esa inseguridad refleja contornos políticos y culturales cambiantes” Siendo como es la palabra “inseguridad” una de las palabras clave en la presente década, empezando por toda la parafernalia propagandística orquestada por lo que Noam Chomsky denomina estados fracasados para intentar imponer su definición de seguridad fuera de sus fronteras cuando son incapaces de garantizar la seguridad de sus habitantes en su propio territorio, supongo que no es extraño que el dub encontrase en la actualidad una vía de escape con una repercusión respetable como es el dubstep. En un mundo en el que las instituciones ya casi ni se esfuerzan por disimular que no proporcionan más que un simulacro de realidad, y en el que la supuesta amenaza a la seguridad occidental procedente de esa cosa abstracta y cambiante llamada eje del mal ha repercutido en una mayor desconfianza por parte de la población en la capacidad de los gobiernos occidentales de garantizar la seguridad de sus ciudadanos, creo que es comprensible que uno encuentre en las estrategias de desestabilización sonoras del dub una metáfora de la desestabilización social, y que por eso la música de King Tubby, Lee Perry, Kode9 o Burial nos llame tanto la atención en estos momentos . No se puede explicar solamente con este argumento el atractivo del dubstep, por supuesto, pero sí que creo que sirve para situarlo en un contexto en el que nos podemos identificar, más allá del hecho de que este sonido haga referencia, en primer lugar, a un contexto geográfico muy determinado como es el sur de Londres.
Es una pena que en la actualidad la visibilidad de la población de extracción afro-caribeña, y sobre todo de su visión de la realidad británica, haya quedado reducida a géneros tan minoritarios como el grime. Y, finalmente, por eso es tan interesante el bassline, porque el reciente éxito de ventas del single "Heartbroken" de T2 & Jodie en las listas británicas, parece anunciar una mayor presencia, al menos en las listas de ventas, durante los próximos meses. A ver qué ocurre. Se puede argumentar que el bassline es hedonista, que es una acusación parecida a la que, curiosamente, se hace casi a cualquier tipo de música popular negra en sus inicios, pero se puede responder a esto diciendo que asociar la música negra necesariamente con letras que reflejen el realismo social para que merezcan "nuestra aprobación" me parece injusto, porque a los músicos blancos normalmente no les andamos exigiendo siempre que sean combativos en el contenido de sus letras. Hay muchas más cosas que las letras que permiten hablar de un grupo añadiéndole el adjetivo “político”. De hecho, Simon Reynolds hace una distinción entre lo que él denomina el sonido de la política y la política del sonido, según la música enfatice el fondo o la forma como lugar en el que proyectar cuestiones políticas. Creo recordar que ejemplificaba el sonido de la política con el roots reggae y la política del sonido con el dub, opciones que, aprovechando que me acabo de leer el nuevo número de esa interesante revista cultural asturiana llamada Lata de Zinc sobre la revolución rusa, podríamos relacionar respectivamente con el realismo social y las vanguardias artísticas como formas de articular contenidos políticos en la música. Pero no me preguntéis que forma prefiero, porque ambas son eficaces a su manera, y hay tantos discos maravillosos en el roots reggae como en el dub, por ejemplo.
Etiquetas: bassline, dub, dubstep, Noam Chomsky, política, reggae, Techno Animal
viernes 11 de enero de 2008
El dúo estático @ La Piedra (Valladolid)
El dúo estático es el nombre que nos hemos pusto Pablo (El blog sin emoción) y yo para pinchar mañana por la noche en La Piedra, en Valladolid. Hay ganas de ver a buenos amigos que tenemos por allí, al menos uno de los cuales suele comentar por aquí.
Etiquetas: pinchada
Más allá de la crítica musical (Periódico Diagonal)
En el número 69 del Periódico diagonal, que se puede conseguir desde ayer, he colaborado con un artículo centrado en libros sobre música popular, en el que he escrito básicamente sobre mis favoritos. Os pongo el primer párrafo, y si os apetece leerlo al completo, tendréis que hacer click en este link. Dentro de ese mismo número, es especialmente recomendable el artículo de Kiko Amat, también sobre música y libros, desde un punto de partida diferente al mío y con un resultado muy interesante.
Es toda una alegría poder colaborar con publicaciones con las que uno comparte gustos musicales e ideológicos, por cierto, ¡gracias a la gente del periódico por contar de nuevo conmigo!
Aunque hacer una clasificación en dos escuelas de crítica musical sería una generalización muy matizable y llena de excepciones, se puede argumentar que figuras tan representativas como Lester Bangs o Greil Marcus gravitan en torno a una serie de características comunes que los diferencia de escritores británicos como Simon Reynolds o Jon Savage. Desde España, es bastante difícil seguir los debates planteados y desarrollados a través de estos libros por muchos motivos, tales como la casi total ausencia de revistas en las que tengan cabida artículos reflexivos y que no necesariamente sigan la actualidad musical, la poca pegada que han tenido hasta el momento los estudios culturales en nuestras universidades y, sobre todo, la escasez de traducciones al español de libros sobre música. Por lo general, las figuras principales de la crítica estadounidense tienen un fuerte sabor a literatura beat, a nuevo periodismo o a periodismo gonzo. Un buen ejemplo lo tenemos en Lester Bangs, quien además de recuperar de Norman Mailer el concepto de ‘white negro’ para desarrollar la problemática relación entre música negra y blanca, era casi una estrella de rock.
jueves 10 de enero de 2008
Birthday Party, Junkyard (2ª parte)
El otro día lo había dejado justo cuando me iba a poner a hablar de la No Wave y de cómo la etiqueta que asociamos con Mars o Teenage Jesus & The Jerks comparte con Birthday Party un similar abuso de los instrumentos, hasta hacerlos sonar como si los estuviesen torturando, y una similar fascinación, desde la excusa de una perspectiva arty -vosotros veréis si eso es bueno o malo- hacia el lado más áspero de la vida y el existencialismo filosófico. Un toque de primitivismo sonoro común en Birthday Party y las bandas de la No Wave ayuda a reforzar la conexión. Por cierto que ese primitivismo, en el caso de la banda de Cave, era buscado. Lean lo que decía el propio Cave en una entrevista de la época para el NME:
Es como desnudar la música hasta una forma muy básica, algo que encuentro mucho más difícil y requiere más inteligencia que hacer una música intricada y aparentemente inteligente. Nos ha llevado años y años ser capaces de hacer eso, de ponernos en pie y tocar algo que es muy fácil musicalmente.Cave sostiene también una teoría bastante convincente según la cual llegó un momento en el que Birthday Party habían dicho todo lo que tenían que decir, o habían llevado sus intereses formales y expresivos hasta el límite. Momento que coincide más o menos con la publicación de Junkyard. Se entenderá así que seguir con el grupo sería arriesgarse a un crecimiento artístico problemático para el propio concepto caótico y nihilista de la banda, un callejón sin salida en el que también terminaron por morir asfixiadas algunas de las bandas de la No Wave, como por ejemplo Mars. Por cierto, que ayer estuve reescuchando aquel recopilatorio que sacó un sello de Barcelona con todas las grabaciones de la banda neoyorquina y siguen sonando tremendos.
Una vez comentadas estas referencias más o menos constantes a la hora de hablar de Birthday Party es vuestro turno para decidir qué aspectos tienen una mayor presencia en las canciones de un disco de Junkyard. A mí personalmente me llama mucho la atención ver que entre The Go-Betweens y Einsturzende Neubauten hay solamente un grado de separación, el representado por los propios Birthday Party. Mirad, mirad qué cartelazo:
La reedición en cd que tengo, hecha por 4AD, comienza con un tema que aparecía como cara B del single “Release the Bats” (canción que también aparece en la reedición, al final del cd). El tema se llama “Blast Off” y suena como una estampida de animales salvajes. Igual por eso mismo me parece un acierto comenzar la reedición con este tema. Además, el sonido de guitarras –como de lija, áspero y granulado- suena parecido al que obtenían Gang of Four en su Entertainment!. Un saxo gritón y sobre todo una estructura repetitiva y desbocada redondean una canción que sirve como patrón para asimilar el resto del disco. Un entrante de lujo, sí. Como el resto del disco, esta canción está mezclada de tal modo que parece que los instrumentos estén empujando los altavoces para salir de tu equipo de música, o para imponerse los unos sobre los otros, o desangrándose mutuamente, un efecto que sin duda subraya el aspecto de confrontación física que inspira su música. Así las cosas, la siguiente canción -“She’s Hit”- ralentiza el ritmo, demuestra el creciente interés de la banda por las formas sonoras que solemos etiquetar como pantanosas y por eso mismo está recorrida por fantasmas musicales del imaginario estadounidense similares a los creados por David Lynch en sus películas. Uno se imagina fácilmente el descenso a los infiernos de un personaje interpretado por Laura Dern con esta canción de fondo. Y, como en las películas del director estadounidense, aquí hay una oscuridad inquietante puntuada por destellos de luz artificial parpadeante –sinestesia cortesía de la sección rítmica. “Dead Joe” es una bacanal rítmica –¡la batería suena poco menos que como un martillo hidráulico!- que explica que se llevasen tan bien con Einsturzende Neubauten. Gracias al bajo culebreante que suena en “Hamlet (Pow , Pow, Pow)” –sí, es una adaptación del “Hamlet” de Shakespeare- también nos podemos imaginar el humo surgiendo de ultratumba en la escena en la que el protagonista de la obra de Shakespeare se encuentra en un cementerio. Con esta canción me ocurre que llego a la mitad y no sé ni cómo empezó la cosa ni puedo predecir cómo acabará, que es algo que me suele encantar; aquí la banda llega a un éxtasis hipnótico en el que cuesta no caer atrapado, un éxtasis que podría mantenerse hasta el final del disco y que, quizás por eso, termina en un fade out para dejar paso a otra canción en la línea de “She’s Hit”; “Several Sins”. En “Big-Jesus-Trah-Can” Mick Harvey toca el saxo añadiendo a la mezcla un toque de jazz entre lisérgico y neurótico.”Kiss Me Black” sirve para ejemplificar las estructuras de sus canciones; repetitivas y machaconas, sencillas pero sumergidas en un torbellino sonoro en el que la voz de Nick Cave intenta no ahogarse, con su forma de cantar tan característica en esta época, como si las palabras y las onomatopeyas le saliesen a borbotones. “Kiss Me Black” tiene un comienzo en el que se puede observar el peculiar sonido metálico de la batería y correoso del bajo obtenidos en la producción de este disco, también patentes en la siguiente canción, “6” Gold Blade” en la que todo suena metálico, o a botellas de vidrio estampadas contra una pared. Los matices o las pequeñas sorpresas del disco se encuentran en cosas como que una de las líneas de guitarra que suenan semi-escondidas en “Kewpie Doll” suene muy pop, como si se hubiese colado el sonido de la grabación de otro grupo en un estudio cercano. “Junkyard”, el tema titular, es un final de disco perfecto, con Nick Cave graznando, la sección rítmica marcando el paso y las guitarras afilando todo el ambiente sonoro.
“Junkyard” está hecho con la energía del que sabe que ha llevado las cosas por donde quería, pero también hasta los límites expresivos, ese aire que tiene el disco que parece decirnos que el Apocalipsis está al caer sin duda tuvo que ser extenuante y, de hecho, Nick Cave no se cansaba de decir en las entrevistas que he leído de la época que la banda estaba al borde de la desaparición. Pese a todo, canciones como “Dead Joe” seguramente llamaron la atención de Steve Albini, al menos la mezcla de Songs About Fucking suena tan saturada como la de Junkyard. En la reedición del disco que hizo 4AD hace unos años se incluye también una versión diferente de “Dead Joe” y el single “Release the Bats”, que es una bacanal de ritmo trepidante y una excelente elección de single ya que muestra su cara más accesible. Sin pasarse, claro.
¡Hay que ver qué bien le sentó el punk a muchas bandas australianas!Etiquetas: Birthday Party
martes 8 de enero de 2008
Birthday Party, Junkyard (1ª parte)
En un artículo publicado en el NME, dos miembros de la banda Birthday Party -Nick Cave y Rowland S. Howard- señalaron una serie de preferencias personales que sirven para situar a la banda australiana en cuanto a referencias: Nick Cave menciona a The Stooges, The Fall, Johnny Cash, Samuel Beckett y Robert Mitchum entre otros, mientras que Howard menciona La noche del cazador, a Raymond Chandler, Dashiel Hammett, Lee Hazelwood o la canción The End de los Doors. Tanta oscuridad y existencialismo les situaba en la línea de muchos grupos que se pasaron al lado oscuro durante el post-punk, con Joy Division como nombre más conocido. Pero también es reseñable el especial acento que ponían los de Melbourne en citar referencias estadounidenses, en contraste con un post-punk inglés por lo general decididamente europeo. Algo que sin duda ayudaría a que el público británico viese en ellos un soplo de frescura, aunque esa frescura pareciese salir del infierno, a juzgar por los sonidos que encierra el disco que voy a comentar hoy.
Al igual que ocurre con muchos de los álbumes que me entusiasman, Junkyad tiene un fuerte sabor a sonidos que asociamos con lugares específicos; el gótico británico, el post-punk australiano (variante Melbourne) o la No Wave neoyorquina. Me imagino que dependiendo de los gustos de la persona que escriba sobre ellos se pondrá el acento en uno de los vértices en particular. Personalmente, pienso que no es necesario descartar ninguna de las tres referencias, puesto que es en esa tensión en donde podemos localizar el fascinante dinamismo de sus canciones. Así, creo que es fácil comprobar cómo su interpretación del punk está en un territorio entre el artpunk, la nowave existencialista y el impulso antisocial del punk primigenio o, como veremos, primitivista.
Comenzando por la veta gótico romántica, la analogía la podemos encontrar en la apuesta por el mito del hombre torturado, de sexualidad descarnada, pasión mórbida por los arranques violentos y una cierta sofisticación en el vestir (este último punto sería cada vez más importante en la carrera posterior de Nick Cave, como es fácil comprobar viendo fotografías de sus diferentes etapas). Pero hay algo que permite distanciar a la banda de Nick Cave de los oscuros románticos que comenzaban por aquel entonces a definir su identidad como subcultura; Birthday Party eran mucho más ardientes e infernales. En cualquier caso, se puede argumentar que su acercamiento al gótico es coyuntural, y el propio Nick Cave rechazó en su momento el papel de padrino de las hordas oscuras, posiblemente como consecuencia de la etapa que el grupo pasó en Londres y que coincidió justo con el momento en que las acciones de la estética gótica estaban al alza. Tampoco se les puede acusar de escapistas -como si podemos hacer con el movimiento gótico en general, aunque aquí estoy generalizando, ¡claro!- si tenemos en cuenta la posterior atracción mutua que establecieron con Einsturzende Neubauten. Finalmente, también hay que señalar en este apartado su creciente admiración hacia el gótico sureño estadounidense, mucho más marcada que su supuesta adscripción a la estética gótica británica. Pero, ya digo, hay que andarse con mucho cuidado para etiquetarlos como grupo gótico y no resbalar en el intento. O igual es que este es el aspecto que menos me motiva de ellos.

Por otra parte, es curioso enterarse de que Birthday Party eran amiguetes de los Go-Betweens. A estas alturas ya sabréis de sobra el cariño que le tengo a la banda de Robert Forster y Grant McLennan, y uno tiene muy presente que salieron del mismo caldo de cultivo que la banda de Nick Cave, algo que se ve muy bien en los primeros, oscuros y angulosos discos de la banda de Brisbane. Las conexiones entre ambas bandas son numerosas, destacando la formación de un supergrupo compuesto de miembros de ambas bandas, de nombre Tuff Monks, y que editó un single, “After the Fireworks”, en el que escenificaban el encontronazo y los puntos en común de ambos sonidos. Cuenta además la leyenda que los Go-Betweens entraron a grabar dos canciones (“Hammer the Hammer” y “By Chance”) aprovechando horas de estudio pagadas por el sello para Birthday Party pero que la banda de Nick Cave no usó por incomparecencia. En el fanzine Fast Forward Robert Forster revelaba que consideraba a los Birthday Party una banda muy cercana a The Go-Betweens. Incluso Mick Harvey estuvo a punto de producir el primer disco de la banda del fallecido Grant McLennan (y de hecho colaboró en el primer disco de Robert Forster en solitario, por ejemplo). Todos estos datos son especialmente reveladores en el caso de Birthday Party, porque es muy entretenido pararse a pensar qué canciones de las primeras que publicaron Go-Betweens podrían haber terminado, con un enfoque diferente, en el repertorio de Birthday Party, y viceversa.
Etiquetas: Birthday Party, gótico, Melbourne, post-punk, The Go-Betweens
domingo 6 de enero de 2008
Concierto de Grande-Marlaska + Chiquita y Chatarra.

El pasado jueves tocaron Grande-Marlaska y Chiquita y Chatarra en la sala Savoy de Gijón. De los primeros ya he dicho muchas cosas buenas, pero como nunca me cansaré de decirlas, diré que su directo a día de hoy es un triunfo rotundo. Es difícil explicar por qué me parece que los Grande-Marlaska del 2008 son mejores, porque siempre han tenido un directo de lujo, pero lo cierto es que esta vez les he visto mejor engrasados que nunca, y eso que era el primer concierto suyo en seis meses. Para mí está claro que en directo Roberto toca / ataca la acústica, Malela el bajo y Pepo la batería justo como a mí me gusta, como yo quiero que sea el pop, y por eso precisamente puedo decir con toda seguridad que este es mi grupo nacional favorito. Lástima de algún que otro problemilla con el sonido de la sala que no nos dejó disfrutar de las voces de Roberto y Malela en su plenitud, o de la melódica de esta última, una incidencia que no impidió en absoluto que comprobásemos que las canciones de El momento de hacer multiplican su impacto en directo. No os perdáis sus próximos conciertos (ver fechas en su myspace)
Por su parte, por fin me toca hablar por aquí de Chiquita y Chatarra, el mejor grupo asturiano del momento gracias a un directo en el que dominan los mecanismos de la tensión y en el que demuestran una y otra vez lo bien que han asimilado la escucha de los discos de ESG o Slits. Han llegado a un momento en el que tienen un directo de una concisión y una energía modélicas. Por cierto, Patri de Chiquita y Chatarra es también la diseñadora del precioso cartel del concierto, que podéis ver al comienzo de esta entrada.

Las fotos son de Pablo /yosoybrian, quien ha reactivado su blog sin emoción, algo de lo que me alegro. La temporada de conciertos ha empezado realmente bien en Gijón este año.
viernes 4 de enero de 2008
Rockdelux 2007
A falta de que la revista llegue a los puestos de venta asturianos (¿qué coño pasa con la distribución de esta revista, que siempre llega unos días tarde a las "provincias"?!) ya se pueden encontrar por múltiples foros los top 10 nacional e internacional de la RDL. Como sus listas siempre son las que abren más debates, aquí van mis comentarios:
INTERNACIONAL
1. Panda Bear/Animal Collective
3. Burial
4. PJ Harvey
5. Iron and Wine
6. Vic Chesnutt
7. MIA
8. Bright Eyes
9. Rickie Lee Jones
10. Calle 13
NACIONAL
1- Los Planetas - La leyenda del espacio
2- Lisabö - Ezlekuak
3-El Guincho - Alegranza
4- Mala Rodriguez - Malamarismo
5- Fernando Alfaro y los Alienistas - Carnevision
6- Hidrogenesse - Amimalitos
7- Refree - Els invertebrats
8- La Casa Azul - La revolucion sexual
9- Trianguo de Amor Bizarro - TAB
10 - Travolta - El efecto Amor
Pues esto es lo que me mola:
- Que cuatro de sus diez discos favoritos del año en la sección internacional y dos de la sección nacional también aparezcan en mi top 10. Son los que aparecen en negrita.
- La inclusión de tres discos que no escuché en su momento, pero que tenía muchas ganas de escuchar, y ahora muchísimas más. Me refiero a los discos de Vic Chesnutt, Iron and Wine y Rickie Lee Jones. El de esta última supongo que me va a entrar especialmente bien teniendo en cuenta que estos días no paro de escuchar su Pirates que he encontrado en vinilo por cuatro euros de nada (teníais que haber visto la cara de felicidad que se me quedó cuando lo encontré en una tienda de segunda mano en Gijón). Y con el disco de Iron and Wine ya llevo varios días bien contento.
- Que no estén entre los diez primeros ni LCD Soundsystem, ni Radiohead, ni Arcade Fire.
- ¡Ese cuarto puesto para PJ Harvey! Cuando destaqué su disco entre mis favoritos del 2007 me quejaba de lo poco que estaba saliendo en las listas. Este cuarto puesto me obliga a mantener la confianza en la revista.
- ¡Ese décimo puesto para Calle 13! Aunque yo creo que debería estar un poquito más arriba. Hablando de Calle 13, ayer en un periódico local seleccionaban su disco entre los mejores del año, pero con un argumento muy resbaladizo, cito textualmente; "Este dúo portorriqueño destaca por haber conducido un género populista y lleno de morralla como el reggaeton hacia terrenos más hip hop y alternativos" Señores y señoras, yo quiero dejar claro que a mí el disco de Calle 13 me gusta porque demuestra que el reggaeton NO es "un género populista y lleno de morralla". Lo de justificar el disco por su acercamiento al hip hop es buscar un subterfugio para justificar que te gusta un disco de reggaetón. Y lo de utilizar el término "populista" para referirse a cualquier tipo de música bordea el clasismo.
-Por aquí todavía no he hablado de él, pero el amigo Héctor sí que lo ha hecho en los comentarios a la entrada de mi lista del 2007; el disco de El Guincho es una maravilla, y ese tercer puesto es toda una agradable sorpresa, teniendo en cuenta lo tardío de su publicación.
Y esto es lo que no me mola:
-Ese número uno compartido entre Animal Collective y Panda Bear. No porque no me gusten los discos, pues ya sabéis que me gustaron los dos, sino porque el de Panda Bear me parece bastante mejor que el de Animal Collective, y por tanto debería liderar la lista en solitario. Así me queda el número uno un poquito cojo.
- Las ausencias. La del que algunos días pienso que es mi disco favorito internacional (el Comicopera de Robert Wyatt) y la del que obviamente es mi disco favorito nacional (El momento de hacer, de Grande-Marlaska. Y más aún después de ver su estupendo directo de ayer en Gijón. Más información al respecto en cuanto me lleguen las fotos del evento) de sus respectivos top 10.
- Bright Eyes. Lo siento de verdad, pero nunca he podido conectar con su música.
- Me temo que me sobra medio top 10 nacional. Y el disco de Los Planetas me parece tan espeso y aburrido como el Dark Side of the Moon de Pink Floyd, sintiéndolo mucho, que sé que hay más de un fan de Los Planetas entre los lectores del blog, y os quiero de todos modos.
- Que, como me dijo el amigo yosoybrian ayer, no se hayan dado cuenta de la oportunidad de dar el número uno a un disco autoeditado en el territorio nacional. Además, con todo lo que se ha hablado de Radiohead en el 2007, es una auténtica vergüenza que nadie se haya parado a celebrar la edición de dos discos tan buenos como el de Lisabö y el de Grande-Marlaska mediante una licencia Creative Commons. (Sí, ya lo sé que yo tampoco lo he hecho, pero tengo planeado remediarlo en un futuro muy próximo)
Etiquetas: Calle 13, Creative Commons, Grande-Marlaska, Lisabö, rockdelux
jueves 3 de enero de 2008
La originalidad de las escenas musicales
Un artículo muy atinado, interesante y entretenido el que ha escrito ahnn a partir del concepto de

