martes 12 de febrero de 2008

Jem Cohen, Building a Broken Mousetrap. The Ex in New York

Hace unos pocos días que Touch & Go ha puesto a la venta en dvd la película Building a Broken Mousetrap, dirigida por Jem Cohen a partir de un concierto en Nueva York de la banda holandesa The Ex. Supongo que es inevitable acordarse de Fugazi al ver esta película, al fin y al cabo Cohen también es el director de la magistral Instrument. Ambas películas presentan similitudes formales, una serie de señas de identidad recurrentes en todos sus filmes, unas señas que a veces corran el riesgo de convertirse en una fórmula. Pero no hay de tener miedo. Al menos en este caso, los recursos estilísticos de Cohen siguen siendo igual de efectivos que el primer día. Se puede señalar como ejemplo la yuxtaposición en el montaje de material filmado en distintos momentos y lugares para construir un tono o transmitir una idea al más puro estilo del cine soviético tipo Eisenstein, a través del montaje. La comparación con Fugazi, por tanto, no es ninguna casualidad, y de hecho la banda de Washington DC es el primer nombre que aparece mencionado en los créditos finales de la película. De hecho, llevando la comparación más lejos, he de decir que viendo este documental me pregunté a mi mismo si podemos hablar de The Ex en estos momentos como EL grupo que cubre el hueco dejado por Fugazi. Por otra parte, en comparación con Instrument, el resultado en esta ocasión es más contenido, debido a que aquí Jem Cohen se centra en un único concierto mientras que en el caso de la película de Fugazi jugaba con grabaciones realizadas a lo largo de numerosos años. La mayor contención en cuanto a montaje también repercute en una mayor cercanía a la banda, ya que gran parte del metraje se centra en filmar a los miembros de The Ex desde el mismo, pequeño, escenario del club neoyorquino Knitting Factory.

El film está dividido en dos secciones. La primera, rodada en blanco y negro y 16mm y con dos cámaras. La segunda, con tres cámaras y en color. La primera parte es más intensa, abundan los planos secuencia y tenemos la sensación constante de estar entre los propios miembros de la banda, sobre el escenario. La cámara de 16mm se inmiscuye entre los miembros de la banda. En ocasiones parece como si el propio cámara estuviese molestando a los componentes de The Ex, y quizás por eso el resultado sea tan intenso, algo muy poco habitual en las filmaciones de directos, que suelen apostar por un distanciamiento neutral o por lo opuesto; una lluvia de puntos de vista más bien desconcertante en la mayor parte de las ocasiones.

En la segunda mitad el montaje está más presente, se incluyen planos del público y volvemos a tener los colores cuidados al detalle que caracterizan la obra del director estadounidense -pero nacido en Kabul- y que siempre me hacen recordar cómo cuando se pasó en una reciente edición del festival de cine de Gijón la película Chain el propio Cohen retrasó el inicio de la proyección hasta que comprobó que la calidad de la imagen era la que él consideraba necesaria.

Como decía, la presencia del público es menos importante aquí que en tantos otros conciertos filmados. Su presencia entre canción y canción se sustituye por imágenes de edificios en construcción en Amsterdam y Nueva York y por escenas de las calles de la ciudad estadounidense, además de imágenes de grupos de manifestantes con motivo de una convención republicana. Todo este tipo de imágenes que complementan el concierto están ahí para subrayar algo que el propio Cohen explica en el libreto que acompaña al dvd; la Importancia del contexto, del hecho de ser conscientes de que el concierto sucede en un momento histórico determinado, lo que permite transformar nuestra mirada sobre lo que estamos viendo y escuchando al tiempo que nos recuerda que, aunque The Ex pueden ser muy divertidos, su música no persigue una evasión de la realidad.

Durante casi toda la grabación suenan repetitivos en el mejor sentido: muy rítmicos, más post-punk que punk debido a los cambios de ritmo, una mayor duración de los temas, y el acercamiento a otras culturas musicales (del cono sur, claro) en los dos últimos temas. De hecho, "Theme From Konono" es mi favorita del lote. Y, por si os interesa, la favorita del propio Cohen es "I.P. Man".

2 COMENTARIOS:

Jairo dijo...

Cuando estuve el año pasado en el Festival de cine de Buenos Aires esta película fue de las que me traje marcada en rojo chillón.
Al final no se pudo pasar en Gijón porque está complicado el tema distribución de las películas del Cohen.
A mi me impresionó.

Iván Conte dijo...

De hecho, a mí me sorprendió que no se pasase. Entiendo que sea complicado, cuando vi "Chain" se le notaba un poquillo estresado al chaval, incluso fue de fila en fila por si localizaba a alguien grabando la película!!!