miércoles 23 de enero de 2008

Huggy Bear, Taking the Rough With the Smooch

HUGGY BEAR
TAKING THE ROUGH WITH THE SMOOCH

KILL ROCK STARS

1993




Mucho cuidado con Huggy Bear. Empiezas a escucharlos con curiosidad , en parte porque te llaman la atención sus opiniones y porque, ¡qué diablos! las primeras canciones que escuché de este grupo de Brighton eran auténticos pelotazos de adrenalina con una esquiva espina dorsal de pop, y al poco tiempo te das cuenta de que son un grupo que vas a escuchar bastante a menudo durante mucho tiempo. Huggy Bear contaban, además, con una imagen entre sexy e intimidatoria que sirve para presentar un tipo de música en el que proyectaron las inquietudes que más les ardían y que nos permiten vislumbrar destellos que van del punk al C86 pasando por la escena hardcore del este de los EEUU, Olympia y Beat Happening, Nueva York y Sonic Youth, y, por supuesto, el revuelo levantado por las riot grrrls estadounidenses, de quienes Huggy Bear se convirtieron en su máximo exponente británico. Fueron el grupo al que le tocó lidiar con una prensa que se mostraba entre deseosa de carne fresca para sus portadas y recelosa de la actitud combativa de una red de bandas que veía en la prensa musical una de las instituciones responsables de la perpetuación de estereotipos masculinos en el rock. Precisamente por este motivo Huggy Bear rechazaron sus opciones de poder mediático mediante su decisión de no conceder entrevistas a los medios de comunicación más importantes. Su hazaña más conocida fue su espontáneo sabotaje a un programa de la televisión británica ante la aparición de unas modelos justo después de una actuación suya (hecho que, irónicamente, les valió una portada en el Melody Maker, demostrando que los medios de comunicación son capaces de engullir incluso aquello que se presenta como un ataque frontal). Este tipo de actitudes eran y son constantemente malinterpretados, lo cual me imagino que para la banda debió de ser un auténtico coñazo. Así ocurrió, por ejemplo, con los ocasionales conciertos solo para mujeres en los que participaron diversos grupos riot-grrrl; cualquiera con dos dedos de frente, o cualquiera que lea uno de los flyers que repartían explicando por qué querían a las mujeres en las primeras filas de sus conciertos, se dará cuenta de que no es un acto que represente una inversión del machismo, sino una reivindicación de un terreno en el que las mujeres pudiesen sentirse cómodas en un concierto, porque tristemente esa parecía ser la única manera de asegurar dicha comodidad.

Este disco está compuesto a partir de una serie de EPs editados previamente, aunque funciona a la perfección como unidad, por eso yo creo que no es necesario señalar de dónde procede cada una de las canciones. Es mejor considerarlas como un paquete, o incluso como un paquete bomba que estalló en los albores del Brit Pop y que hoy en día todavía tiene mucho más interés que el cenutrio –y muy masculino en el sentido más coñazo del término- enfrentamiento entre Oasis y Blur (y, de todos modos, yo estoy de acuerdo con Simon Reynolds, quien en su día dijo que el debate, en cuanto a bandas con calidad, debería haber sido entre Pulp y Blur).

Bueno, y ahora llega el momento de soltar el cliché-que-sin-embargo- esconde- una- verdad: su música parte de un cuestionamiento de las ideas preconcebidas sobre rock y género. En primer lugar, por aquella etiqueta que se pusieron de boy / girl revolutionaries para reflejar que en la banda eran dos chicas y dos chicos, pero también por dar cabida en sus letras a personajes femeninos que pueden ser otras cosas además de novias o eternas adolescentes, que es lo que la crítica feminista denuncia que ocurre en la mayoría de las canciones de rock. Aquí hay personajes femeninos con una gama de posibilidades mucho más amplia; esa chica que se mea en la cara de un policía, por ejemplo, o esa otra que promete que no descansará hasta que cierto tipo esté fuera de la ciudad.

Su música -un ataque repetitivo, machacón, un tanto cafre, ruidoso y en ocasiones arty- es una prolongación de la energía bailable con nervio punk de incontables grupos británicos. Aunque a veces parezca que a estos chicos y chicas el punk les llegó indirectamente por la vía americana de Beat Happening o Fugazi, no podemos olvidar que tenían el punk en la puerta de sus casas. Aquí hay joyas como “Pansy Twist”, que pasa de una primera sección en la que ya se intuye la creciente influencia de Fugazi, para pasar a sonar a continuación como Sonic Youth, todo ello con una letra estupenda en la que hay desde una celebración del carácter antisocial del novio del cantante a líneas muy Gang of Four como por ejemplo: no es triste reconocer este estado de ánimo como un constructo. “Concrete Life” es una fantasía en la que atacan y violan a un policía, una canción de ritmo más lento y con ruidacos de fondo que compensan la ausencia de guitarras distorsionadas. “Pro no from now” es un speech que recuerda a los incluidos por Crass en sus grabaciones y “Prayer” es otro, un poco más arty, con partes tan acertadas en la letra como ¿Es esto sexy? ¿Te crees que me defines? . Tras estos dos cortes llega un jitazo del calibre de “Her Jazz”, en la que cantan lo siguiente; Esto está ocurriendo sin tu permiso / La llegada de los nuevos renegados / girl-boy revolution. Aunque para declaración de intenciones también tenemos la canción “Sizzlement”, en la que canalizan en apenas un minuto y medio el impulso riot grrrl (se sienten como chicas / incluso los chicos) o en “Shaved Pussy Poetry”; sexo y confusión, sabotaje y hardcore […] intersecciones, terrorismos, nuevas comunicaciones. Y, en fin, todo el disco es un disparo efectivo, inmediato, deliciosamente breve (algo más de veinte minutos), en el que la rabia rítmica de "No Sleep" (¿me equivoco si veo la huella de Slits o Raincoats en esta miniatura para voz y percusión?)o “Dissthentic Penetration” encajan a la perfección con la rabia verbalizada en sus letras.

Quizás se nos olvida subrayan que grupos como Huggy Bear o Bikini Kill eran también divertidísimos, y por eso me imagino que sus conciertos tenían que ser memorables en este sentido. ¿Y en el 2008, qué pasa? Y sobre todo, ¿qué pasa en España con este tipo de grupos? Pues que podemos encontrarnos con grupos nacionales con bastantes cosas en común con el grupo de Brighton, y también está el Ladyfest, que va a conocer una nueva edición española a mediados de este año. Bandas interesadas en participar y curiosos en general, visiten su myspace, por cierto.

La foto de la banda en directo la he sacado de aquí.

10 COMENTARIOS:

Héctor dijo...

¡Toma discazo en llamas! Me encantaría tenerlo original, que sólo lo tengo grabado. Andaba por youtube el vídeo de su actuación en el programa de la tele, pero creo que lo quitaron.

Un cotilleo gracioso: Graham Coxon, el guitarra de Blur, fue novio de una de las chicas de Huggy Bear.

Iván Conte dijo...

Héctor, por si te consuela, yo tampoco lo tengo original. Y además, dudo mucho que me lo pueda permitir en el futuro, teniendo en cuenta que piden ¡cincuenta libras! mínimo por una copia en cd (http://www.amazon.co.uk/gp/offer-listing/B00000372E/ref=sr_1_olp_1?ie=UTF8&s=gateway&qid=1201173218&sr=8-1)
Una reedición YA!!!

Héctor dijo...

Muyayo, ¿cómo va a consolar el mal ajeno, aún más si el ajeno resultas ser tú? Me consolaría el bien, propio o ajeno, en todo caso. Qué buen día hace hoy.

Iván Conte dijo...

Joder, pues tendréis buen día por Barcelona, porque lo que es aquí... gris, dull, industrial... :(

Ana Saturno dijo...

Nunca había oído hablar de este grupo antes, así que los buscaré. Y, después de leer la entrada, no paro de preguntarme por qué demonios no lo he escuchado antes. Claro que no había oído nada de Bikini Kill hasta el año pasado más o menos. Una laguna más a subsanar cuando se pueda...

En cuanto a la comparación entre Pulp y Blur... uf, ni hablar. Yo siempre he pensado que la comparación entre Blur y Oasis pudo tener sentido en un momento determinado, cuando todos los medios los tenían por la gran esperanza blanca, aunque la carrera posterior de Blur sea mucho más interesante que la de Oasis (y aunque empezara antes). Sin embargo, Pulp es otra cosa, juegan en otra liga. Por su trayectoria, por su actitud, y sobre todo por calidad.

Uf, me voy a tener que revisar mi parte fanática, que cada día estoy peor. Es nombrarme a Pulp y ya estoy saltando... :-D

Saludos

Iván Conte dijo...

Tranquila Ana, que yo también prefiero a Pulp. Más tarde busco el artículo de Simon Reynolds y "sampleo" algunas cosas para animar el debate ;-) Ya puestos a hablar del tema, Oasis me aburren una barbaridad, y a Blur les di la espalda en parte por saturación mediática y sobre todo porque todo lo que han hecho después de "Parklife" me parece una sucesión de equivocaciones. El disco de The Good, The Bad and The Queen me ha devuelto la esperanza en Damon Albarn, y de rebote estos meses he vuelto encantado a sus primeros discos. A ver qué tal el nuevo disco de Blur (porque creo que están preparando nuevo disco, ¿no?)

Si te gustan Bikini Kill, Huggy Bear te gustarán SEGURO!

Héctor dijo...

Me interesa muchísimo el período del brit-pop, sobre todo a nivel sociológico en Inglaterra. Y un poco también por nostalgia de mi adolescencia, lo confieso.

A Oasis nunca les hice mucho caso. El primer disco no me importaría tenerlo, el resto son innecesarios por completo, creo yo. Blur siempre me parecieron mucho más listos e intersantes. Pero de todas maneras, mis favoritos favoritos favoritos fueron, son y creo que serán Pulp. Maravillosos. Sin olvidar cosas como los dos primeros de Suede o los Auteurs, dentro de lo que se vino a considerar más o menos brit-pop, que esa es otra, por aquellos años estaban operando Disco Inferno, Moonshake, Laika, Stereolab, Gallon Drunk y un montón de grupazos más.

Agustin Acevedo Kanopa dijo...

Para mi el britpoop (sic) es en general un momento en la historia de la musica inflado como muy pocos, sobre todo por lo que pasaba en Estados Unidos de forma paralela. Por supuesto que esta Radiohead y de por cierto Cocker y co. le pasan el trapo tanto a Oasis como a Blur. Stone Roses prometian, pero se quedaron sin gasolina para su segundo disco. Y sin embargo, uno escucha este disco de Huggy Bear y es imposible que no se rompa cadenas de carbono para formar algo nuevo. Ya con escuchar los cincuenta segundos de Dissthentic Penetration es suficiente, uno sabe que no va a salir ileso. El disco y las voces cantan con una furia que supera al vegano mas enfurecido que puede ofrecer la escena hardcore del peor barrio que uno pueda imaginar. Hace un tiempo recuerdo estar viajando en un omnibus con Taking the rough... en el IPOD, y recuerdo que, sin estar previamente enojado, me vino el impulso de golpear a alguna persona al azar, comenzar una trifulca porque si, romper vidrios, hacer perder el volante al conductor, etc. Por supuesto que soy un tipo bastante emancipado y no hice naa de ello, pero rescato ese sentimiento que la banda desenterro en mi.
PD: Pansy Twist es un tema GIGANTE

Daniel Travieso dijo...

¿Hablan de Brit pop o del los Huggy bear?. Yo tengo el disco llamas y buscando reseñas sobre el disco he dado en este blog. Me gustan las canciones Erotic Bleeding y !6 + Suicide y de verdad que son banda de tocatas, de bares y creo que los Bear fueron un gran aporte para la música britanica donde lo que se proclamaba como imperio era la música pop. Sin menospreciar el brit pop noventero y de hecho, llegué a los Huggy Bear por la relación de Coxon con Jo, una de las integrantes de la banda. No es raro escuchar los primeros discos solistas de Coxon, que suenan estupendamente lo-fi, tal como los Huggy bear. Algo pasó en la escena Brit pop en donde se colaron ciertos ruidazos furiosos por donde menos se esperaba.

Anónimo dijo...

Qué alegría que os acordeis de este grupo... no entiendo por que no se reedita nada de ellos... en mi caso he pasado varios años buscando los originales y puedo decir que "Taking rough..." es el mejor 10" de todos los tiempos...