
GRANDE-MARLASKA
EL MOMENTO DE HACER
TRES PIES
2007
En su momento, tan solo un segundo después de escuchar por primera vez “Frontón” decidí que el grupo que firmaba esa canción me iba a gustar mucho. Las sucesivas escuchas de su maqueta sirvieron para aumentar mi entusiasmo: aquí había un grupo de pop acústico con acento punk que desprendía un poderoso magnetismo. Por aquel entonces el grupo todavía se llamaba Garzón, unos meses después de la edición del single “Otra fuerza” un encontronazo con el propio juez Garzón les llevó a rebautizarse como Grande-Marlaska. Con el cambio de nombre llegó lo que, visto desde la perspectiva actual, parece una esencial etapa intermedia en la que el grupo se dedicó a tocar en directo, a crearse una más que interesante base de fans entre los que se encuentran Kiko Amat y otras bandas de pop de culto como Incrucificables o Hello Cuca (con los que Grande-Marlaska forma un triángulo imprescindible), y a estrenar canciones en directo que muchos deseábamos que viesen por fin la luz en formato físico. Finalmente, el cinco de noviembre se editará El momento de hacer, un álbum en el que cristalizan todos los destellos de calidad que nos han ido apuntando en los últimos meses, además de oxigenar canciones antiguas con nuevos arreglos y descubrir posibles nuevos caminos. En el 2007 Grande-Marlaska ya no son un hype, a pesar de que así se les describió en sus primeras apariciones discográficas, este grupo es ahora un muy necesario grupo de culto, dueño de sus propios movimientos –se autoeditan en Tres Pies- y dueño, asimismo, de una personalidad sutilmente política como la de otra banda de culto a la que homenajean desde su nombre: McCarthy.
El momento de hacer contiene al menos cinco canciones formidables. Una de ellas es “De este lado” que tiene un comienzo que remite tanto a The Monochrome Set como a los Go-Betweens más angulosos de su primera etapa (mi favorita), gracias sobre todo al bajo musculoso de Malela, sensación que se repetirá al inicio de “Ideología”. Obviamente, la referencia al grupo australiano no ahoga la personalidad del grupo, sino que la enriquece y multiplica su impacto. Al fin y al cabo, somos muchos los que creemos que el valor de este grupo es el de adaptar al español, con frescura, energía y mucho sentido de la melodía, referencias estupendas como la de la banda de Grant McLennan y Robert Forster, o como la de The Wedding Present y The Feelies, grupos a los que apuntan en “Bloqueo”, canción que avanza con la velocidad de una locomotora bien engrasada, con el ímpetu y la sorprendente velocidad de Roberto Herreros a la hora de tocar la acústica. Estas dos canciones representan el lado que a mí siempre más me ha gustado del grupo: el que se mira en un modelo de pop con energía punk, letras bien trabajadas y melodías que entran solas.
Pero ese no es el único lado bueno de Grande-Marlaska, ya que “La quinta” representa una relativa sorpresa, con elegancia y sofisticación, aires country al inicio y la cuidada voz de Malela. Esta canción, de sabor a Vainica Doble, Nosoträsh (recordemos que Malela estuvo en la primera formación del grupo de Gijón) y Le Mans coloca al grupo en la tradición de algunos de los mejores grupos de pop que ha habido en este país. Esa sensación aparece reforzada en “Rentrée”, no sé si lo habrán hecho de manera intencionada o son imaginaciones mías, pero esta canción tiene en su ritmo, en el fraseo reposado de Roberto y los coros de Malela un aire levemente brasileño muy interesante. Y, para finalizar el disco, “Grant” es una elección excelente, un final de nudo de garganta tan efectivo y majestuoso como el “Say Hello, Wave Goodbye” al final del primer disco de Soft Cell.
Y esos son los cinco momentos álgidos del disco, lo cual no quiere decir que el resto sea relleno, para nada, pues aún nos quedaría por comentar la oportuna repesca de dos joyas semi-ocultas en sus grabaciones anteriores: “Juegos Olímpicos” y “Rompeolas II”, hits en directo desde hace un tiempo como “Turno de réplica”, el hit seleccionado por el grupo – “A partir de ahora”- que reúne los mismos elementos que hicieron que nos gustasen tanto canciones como “Frontón”, además de una trompeta y unos coros que recuerdan a los Dexys Midnight Runners... En definitiva, cuesta imaginar mejor manera de plasmar las expectativas de un grupo que ha ido, paso a paso, afianzando su solvencia en el camino que les ha llevado a uno de los discos nacionales imprescindibles del 2007.
Ah, y portada (diseñada por Jaime Narváez) del año, además.

5 COMENTARIOS:
Go-Betweens. Cuando lea esto Male... ;)
Tengo muchas ganas de escucharlo, y más aún de volver a verlos a ellos. Qué majos son, joder.
es que no veas el currazo que sea han dado! Aun no he podido escucharlo entero, pero por lo que dices todo promete que me lo pasaré teta cada vez que de al play.. que es de lo que se trata!
Y lo cuelgan sin contemplaciones en su maispeis... Estoy escuchándolo. Esta clase de normalidad y lógica aplastante hace mucho bien... son la leche.
Y majos, sí señor.
Joder, como todas las referencias que pones sean ciertas (que no lo dudo tratándose de tí) tiene que ser un discazo!!!!!!!!!
Es un discazo, y si no escuchalo antes de su lanzamiento en el myspace de ellos.
Enhorabuena chicos, sois GRANDES!!
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