lunes 5 de febrero de 2007

The Monochrome Set, Strange Boutique

THE MONOCHROME SET
STRANGE BOUTIQUE
VIRGIN
1980








A veces, el título de un disco describe a la perfección el contenido del mismo pero también su situación en relación con los demás discos de su época. Eso es lo que ocurre con Strange Boutique, de The Monochrome Set, grupo inglés nacido de la escisión de una banda previa – los B-Sides- en dos bandas, la otra fue Adam & The Ants. Desde luego, en las canciones reunidas en el LP de debut de la banda de Bid, Lester Square y compañía nos encontramos con todo un muestrario de objetos que se pueden encontrar en una boutique extraña, o más bien en una de esas tiendas de segunda mano que tanto gustan a los británicos: café, ginseng, vitamina E, cafeteras eléctricas, juguetes sexuales varios, zumo de zanahoria, productos “de marca” (Esteé Lauder, Chanel, Arden), estuches de madera, tamices metálicos, cajas de caramelos, tazas de plástico, licores suizos, brandy, etc. Todas estas cosas aparecen mencionadas, entre otras, en las letras de Strange Boutique, dando una idea de la exhuberancia y casi barroquismo pop de este disco. Unas ganas de jugar con elegancia con el exceso que estaban perfectamente acondicionados a un momento en el que, por mediación de Vivienne Westwood, se empezaba a mirar, estéticamente, a la Francia revolucionaria de finales del siglo XVIII: revolución y romanticismo, dos conceptos básicos para el punk que pasaron a la primera plana con bandas –y, reconozcámoslo, atentados estéticos- como los de los propios Adam & The Ants. Vaya, que en realidad la idea de Sofia Coppola de ayuntar revolución francesa con punk no es ni mucho menos nueva, ni el mérito es suyo. Por cierto, Sofia, no diriges mal, pero para otra vez a ver si nos esmeramos más con el guión o empezaré a poner en duda tu supuesto sentido crítico sobre la modernez.

A los británicos siempre les ha gustado mirar hacia atrás a su pasado con una nostalgia frecuentemente bañada de conservadurismo ideológico, hasta que llegaron gente como Ray Davies o Syd Barrett y trastocaron esa mirada hacia atrás, claro, bien sea mediante la ironía del primero o el viaje alucinante del segundo. The Monochrome Set tomaron más elementos de estos dos señores que de la estética romántico-revolucionaria traída por la Westwood de París, y bien que hicieron, porque la capacidad de observación, detallismo e ironía de las canciones incluidas en Strange Boutique nos permiten poner sus discos en la estantería entre los de los Kinks y los de XTC (¡y menudo lujo es ese!).

Eso sí, The Monochrome Set tenían un innegable punto oscuro (y de ahí que ellos mismos fuesen una extraña boutique entre las bandas de la época -entiendanme, en comparación con Bow Wow Wow y similares proyecciones comerciales del punk), en lo abrupto de su sentido rítmico -¡ese inicio de la sobreproducida “The Monochrome Set (I Presume)”, que aquí aparece en una versión diferente a la del single!- en lo anguloso y retorcido de sus guitarras y en el pulso del bajo, además de en la peculiar entonación de Bid o en la fría portada diseñada por Peter Saville, había una energía punk-pop similar a la de los Television Personalities, que, aunque no quitaban nada del atractivo pop de sus composiciones, sí que les alejó de las listas de ventas… e incluso, tristemente, de la recuperación actual del post-punk, sobre todo por su escandalosa ausencia del libro de Simon Reynolds “Rip it Up and Start Again” (en fin, él se lo pierde, desde luego, pero mira que defender a Bow Wow Wow o ABC antes que a estos…).

Cabaretero en sus juegos de palabra, en sus ideas de producción excéntricas como los ruidos selváticos de “The Monochrome Set ( I Presume)” o los fragmentos de orquestación ensamblados a la parte final de algunas de las pistas de este disco, Strange Boutique ofrece también un muestrario de divertidos personajes excéntricos como la criatura del lago negro o el monstruo del espacio exterior (En “Martians Go Home”) preocupados frívolamente por su aspecto físico. La frivolidad, precisamente, es la clave de una de las canciones más logradas de este disco, “The Lighter Side of Dating”, una frivolidad asociada, por cierto, a los productos de consumo. Y la frivolidad era también una de las claves de Andy Warhol, indirectamente presente a través de “Goodbye Joe”, canción sobre Joe Dallesandro. Eso sí, para nada frívola es “Tomorrow Will Be Too Long”, una de esas canciones que parecen condensar en tres minutos lo mejor del pop inglés, junto con una letra que una de esas frases redondas describir la desolación tras el fin de una relación: el hoy ha muerto para siempre / el mañana será demasiado largo.

Descubran / reivindiquen a The Monochrome Set tanto como les sea posible, en sutilidad, sentido del humor y sonido son todo un pozo de sorpresas. y, además, no me negarán que terminar un disco con una canción (precisamente la que da título al disco: "The Strange Boutique") en la que se canta una y otra vez quiero ser un diablo sin que suene para nada ridículo se merece el respeto instantaneo.

10 COMENTARIOS:

Jesus Miguel dijo...

A mi también me extrañó no leer anda en "Rip It Up" sobre los Monochrome Set. ¡Son imprescindibles!

DamagedGoods dijo...

¡Más que imprescindibles! Como te digo en el fotolog, "I'll cry instead" es una de mis canciones preferidas de siempre.

¿Pero por qué es tan difícil conseguir sus discos? Yo tengo el "Eligible bachelors", el recopilatorio "What a whopper", el directo "Fin" y un montón de mp3...

¿No hay reediciones previstas?

Iván Conte dijo...

Un misterio, lo de las reediciones de Monochrome Set. Algún problema habrá, supongo, de derechos o algo así, porque no lo entiendo.

A veces pincho "The Monochrome Set ( I Presume)" y siempre me viene más de una persona a preguntarme qué es eso. Es decir, que público para unas reediciones sí que hay.

jesus miguel dijo...

Hay una reeedición en cd de the lost weekend.
http://www.coolcloseout.ph/newarrival.htm

Iván Conte dijo...

¡Gracias Jesus Miguel! ¡A por ella!

Héctor dijo...

Sí que es verdad que son muy jodidos de encontrar sus discos. Y sí que es verdad lo del "Rip it up".

Yo también quiero ser un diablo, Iván.

Jesus Miguel dijo...

En Ebay se pueden encontrar casi todos sus discos a preciso asequibles. Así fué como coseguí The Lost Weekend y The Jacob's Ladder. por unos 12 y 1 euros respectivamente (más los P&P). solo es cuestión de paciencia...
AH!. Cuando pinchaba Manu Drum en el Ondarra siempre ponia The Jet Set Junta.
¿Alguno ha visto el DVD que les ha editado Cherry Red?

Noe dijo...

Y entre col y col metes lechuga y aprovechas para darle un repaso a Miss Coppola, que no le viene mal. ¡Me encanta como enlazas los conceptos! :)

DamagedGoods dijo...

eBay me da miedo...

Iván Conte dijo...

Estoy contigo, Damagedgoods. Yo no soy muy amigo de eBay.